sábado, 20 de octubre de 2018

VIOLENCIA, PAN NUESTRO DE CADA DÍA: CAUSAS Y CONSECUENCIAS


VIOLENCIA, PAN NUESTRO DE CADA DÍA: CAUSAS Y CONSECUENCIAS
                                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                                 odesi12@yahoo.es

 


Hace unos meses atrás, escribí sobre la violencia que estamos viviendo, regreso con este tema porque ya forma parte de nuestra cultura, la violencia es pan nuestro de cada día, por cualquier detalle nos agredimos unos contra otros. Vivimos con miedo, no sabemos en qué momento y por donde vamos a sufrir una agresión, ahora hasta los propios alumnos están agrediendo a sus profesores; cada minuto mueren más de 100 personas en el mundo por violencia, ¡claro! Sin hablar los cientos de muertos que causan las invasiones militares de EEUU.; en el Perú, sabemos hasta más de 5 muertos diarios por violencia de cualquier género.

Esa violencia y ese miedo se han instalado en la estructura social, caminan por las calles y se introducen en nuestros hogares haciendo mucho daño. Aunque los que controlan el poder económico y son devotos de la propiedad privada, tenemos que decir que la causa principal de la violencia es precisamente la propiedad privada. Cuando alguien pone un cartelito que dice “Propiedad privada” te está amenazando con su naturaleza individualista, egoísta y violenta.

CAPITALISMO ES VIOLENCIA

El capitalismo es propiedad privada violenta, para conquistar el poder en contra del feudalismo, han organizado más de 10 violentas revoluciones burguesas*, y en 1789, tomar el poder con una de las  más sangrientas que registra los anales de la historia universal: “La Revolución Francesa”.

Han preparado o participado con sangrientas dictaduras, invasiones militares y en las dos más sangrientas guerras mundiales para repartirse y controlar el mundo: I Guerra Mundial (1914) y II Guerra Mundial (1944); son responsables del genocidio de niños y ancianos por hambre y miseria; son los más grandes traficantes y consumidores de droga y de gobiernos y narcoestados mafiosos y corruptos; son los más grandes fabricantes de armamento bélico y bomba atómica para proteger su grandiosa fortuna y economía degradante, generadora de más hambre y miseria creciente, donde la patética opulencia de unos pocos se contradice con la abominable carencia de la mayoría, con más genocidio insufrible, con delincuencia brutal callejera, lo que hace que el mundo esté en permanente convulsión violenta y los seres humanos se agredan unos a otros; -es fundamental señalar que tanto la carencia y la opulencia generan conflictos personales pues degradan la salud mental –sicología-  No podemos callar estas cosas.

El capitalismo es generadora de la crisis de valores en las familias. Los únicos valores que tiene el capitalismo son la violencia, la ganancia, el dinero, la mentira, el egoísmo, la calumnia, la competencia desleal, el individualismo, el control y la destrucción. A través de la educación y los medios de comunicación, esos valores son instalados en las familias y las mentes de las personas, que contradicen el valor del amor, la amistad, la solidaridad, el respeto, la fidelidad, la sinceridad, etc., creando un ser humano totalmente inestable, muy débil en su salud mental.

Con violencia, el capitalismo nos mete miedo, lo instalan en nuestro cerebro. Lo usan cuando quieren para imponernos sus propósitos, con violencia y miedo nos callan y someten. Ese miedo lo mantienen con la religión, sus películas de terror, sus invasiones militares, la educación, la cultura y sus leyes. Con el miedo alargan la agonía y caducidad del sistema.

PAGAR 930 SOLES COMO MÍNIMO VITAL ES VIOLENCIA

La violencia no solo es su brutalidad policiaca y criminalización de las protestas, sino el aumento de la pobreza, de niños mendigos, enfermos que deambulan por los hospitales sin atención, empresas mineras que no pagan impuestos y contaminan nuestros ríos,  niños intoxicados con leche que no es leche, politiqueros y burócratas que usan sus cargos como agencia de corrupción. Etc.

 Por todos los medios de comunicación nos amamantan con cultura de violencia, entonces los capitalistas gritan a grandes voces: “que se expidan leyes donde los niños y jóvenes tengan que ir a la cárcel por sus delitos o acciones delictivas”, “que se construyan más cárceles”.

Ningún cabeza de capitalista piensa, que la violencia se ha de resolver con una sociedad más justa, con salarios de acuerdo al costo de vida, hasta que desaparezcan la carencia y la opulencia y se forje una sociedad equilibrada.

Considerar, que tanto la carencia como la opulencia, generan problemas de salud mental, en ese sentido, los obreros, los trabajadores y todos los que garantizan la producción de la riqueza sin ser los “dueños” y tener el más bajo rango, deben recibir un salario de acuerdo al costo de vida y un plus de recreación. En este sistema actual, un ser humano joven y mayor de edad, obrero, para vivir sin sobresaltos, estrés y malos pensamientos, necesita ganar un promedio mínimo de 5 mil soles. Eso sin contar otras necesidades vitales y necesarias. Es violencia del sistema que gane sólo 930 soles mensuales.

¡Qué cosa! -gritará el capitalista-, ¿mi obrero ganar S/.5000 mensual?, pero que te has creído. Eso disminuye mi capital en millones de soles. Si eso es así, tendré que aumentar el precio de mis productos al consumidor. El egoísmo burgués y la brutal indiferencia hacia los sufrimientos de los demás, no permite que se cumpla esta verdad. Además ellos controlan el Estado, los gobiernos de turno y el poder económico. El obrero sometido, controlado y temeroso, también le parecerá excesivo que gane así, pues le han adaptado a la vida de sufrimiento y creer que es pobre porque es flojo, pese a que sabe que no es cierto, pues trabaja hasta horas extras para sobrevivir.

El aumento de la violencia, la delincuencia, la corrupción, la desintegración de las familias, el consumismo, la drogadicción y el alcoholismo, pasando por la pornografía, la pedofilia y otras aberraciones sexuales, son culpas del capitalismo y su degeneración senil.

El capitalista, jamás estará a favor de los obreros y trabajadores, pese a que forman parte de su mercancía y fuerza de trabajo más valiosos. El capitalista, -está demostrado hasta la saciedad-, que utiliza la violencia como arma de control, a ellos no les interesa frenar la violencia, muy por el contrario la atizan, les conviene porque es su correa de trasmisión para sembrar el miedo y desmoralización en la sociedad más pobre y criminalizar las protestas.

LA TV ES VIOLOENCIA

El capitalista, lejos de frenar la violencia, la genera; desempolva la cultura medieval e impulsa la religión, propaga el morbo y la perversión, el vedetismo y homosexualismo como modelo y chisme, la violencia degradante y el misticismo, las supersticiones de todo tipo, pone de moda lo horripilante y monstruoso, la astrología y la suerte mística, con todo ello, penetra descaradamente en nuestros hogares a través de los medio masivos de comunicación principalmente la TV y el cine, promueven libros plagados de morbosidad, sadismo y masoquismo, de tal manera que cuando veamos en la vida real lo que hace y significa el capitalismo como sistema morboso, sádico, violento y genocida, nos perezcan normales.

La violencia del sistema disocia nuestra personalidad, destruyendo el autocontrol y regulación de nuestras emociones, generando permanentes crisis personales y familiares por ello nos volvemos más violentos y nos crean “enfermedades” como negocio: depresión, bulimia, anorexia, impotencia, bipolaridad, obesidad etc., y  no paran de fabricar pastillas para estos males, pastillas que nos vuelven más neuróticos.  Hay pastillas hasta para la tristeza y la alegría. Así funciona el Sistema Capitalista.

SOLO NOS HACER VER VIOLENCIA DE LOS DE ABAJO

La violencia del sistema nos enseña a no ver lo que estamos viendo, sólo nos hacen ver la violencia de los de abajo, maltrato familiar, feminicidios, golpizas, violaciones, etc.; la violencia de los de arriba se las ignora o pasan por blandas y aisladas, santas y puras. judicialmente los jueces siempre salvan a los de arriba, no ir a la cárcel tiene un precio, la libertad tiene un precio; sus gobiernos no escuchan al pueblo, criminalizan sus justos reclamos, infiltran y siembran violencia en sus movilizaciones para justificar terrorismo y represión. Además la exclusión, la pobreza, el hambre, la explotación, la publicidad comercial, el bajo presupuesto a la educación y cultura, son formas de violencia del sistema. Por ejemplo, en el Perú 10 millones carecen de agua potable, en Lima, más de 2 millones carecen de este servicio (Según el Movimiento Peruano sin Agua). Según la OMS, 1620 millones de niños en el mundo, menores de 5 años sufren de anemia. En el Perú más del 14% -según MINSA- ENDES 2014-. Es decir más de 4 millones 400 mil niños tienen anemia en el Perú. En 4 años estás cifras han subido que el MINSA se cuida en no rebelarlos.

Frente a esta violencia del sistema surge el derecho fundamental del pueblo a la indignación y la rebelión. Tenemos la única alternativa clara y sin reservas: transformar la violencia en humanidad, para ello, investigar, interpretar y transformar este sistema capitalista de violencia en una mejor, más sana y humana. Fomentar el libro y la lectura sana. Un hecho extraordinario, que las nuevas generaciones han de concretizarla. Nosotros tenemos que crearles el cimiento.

NOTAS:
*GUEVARA ÁVILA Hugo: Las Revoluciones Burguesas (1991)


No hay comentarios:

Publicar un comentario