viernes, 1 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN PARTE XI


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN. Parte XI
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es


3.5. TRANSFORMAR LA CULTURA Y EL ARTE EN GENERAL, EN PODEROSOS MÉTODOS DE EDUCACIÓN CIENTÍFICA EN FUNCIÓN DE UNA SOCIEDAD MEJOR.

La literatura, la música, la poesía, el teatro, el cuento popular, la cultura, en fin, el arte en general, actualmente están reducidos al “gusto” y la “estética” de los que controlan el poder económico; siendo lo mayoritario, sometidos al papel de instrumentos de alienación de nuestros niños y jóvenes, con moldes y contenidos ajenos a nuestra realidad y del mundo andino y amazónico. Con honrosas excepciones.

      Las escuelas y colegios, hoy instituciones educativas, están llenas de alienación y dominación cultural extranjera, muy alejadas de la búsqueda del “mejoramiento de la calidad de la educación” que pregonan buscar. Tanto las públicas y privadas, principalmente privadas, son adornados con imágenes de Disney, princesas, osos, picapiedras, Simpson y más del 50% del desarrollo de sus programas del calendario cívico escolar es acompañado de música extranjera. La música andina es abucheada por algunos escolares.

            Por otro lado, nuestro pueblo no sale todavía de su ensotanamiento que le mantiene en el fatalismo, el pesimismo, los prejuicios y la resignación. Siendo la inmensa mayoría que se dejan llevar por una ínfima minoría que controla todo. Por eso su arte progresista, su cultura popular, solamente lo llevan a círculos cerrados de amigos o simpatizantes, en fechas y lugares mayormente exclusivos y alquilados del centro de la capital; lejos muy lejos de las fábricas, las comunidades rurales, los asentamientos humanos y las organizaciones de masas.

      ¿Cómo es posible que siendo peruanos, despreciemos lo peruano? ¿Cómo es posible que utilicemos el arte y la cultura y estúpidamente las instituciones educativas para alienar a nuestros niños y jóvenes?

      Es hora que el arte y la cultura, la literatura y el teatro se pongan al servicio de la forja de una educación transformadora. Arte que sin perder su belleza y buen gusto, tenga un alto contenido educativo para sensibilizar, desarrollar el sentimiento peruano y la conciencia a favor de una Sociedad mejor.

Que el artista sienta el regocijo de ser el medio que revienta las manos que maltratan las voces destinadas a la vida justa y equilibrada.

      La música y la poesía deben volver a cantar la vida de nuestro pueblo, sus alegrías y tristezas, sus limitaciones y debilidades; y sobre todo la forma y el anuncio de cómo salir de la situación en que se encuentra.

      El teatro y también el cuento popular teatralizado o dramatizado como se le quiera llamar; deben mostrarnos el gran mar de nuestro pueblo agitado, deben ir a lo más profundo y pintar y mostrar el sistema injusto que vivimos y también pintar y mostrar la nueva Sociedad que en lucha permanente y de toda la vida debemos conquistar. Mostrar donde residen nuestras verdaderas debilidades que no nos permiten llevar una lucha digna por una mejor  humanidad.

      Hacer que la literatura, la poesía, la música, la pintura, el cuento popular, el teatro y el arte en general se conviertan en poderosas fuerzas de sensibilización y educación que contribuyan a desmontar este sistema injusto y responsable de que millones y millones de seres humanos vivamos en la ignorancia y la indiferencia de lo que verdaderamente nos sucede.

      Expresar los sentimientos de nuestro pueblo: Siglos de servidumbre, abusos, hambre y miseria, enfermedades y muertes por causas curables que nos ocasiona el capitalismo, portadora de la exclusión y el sometimiento que deja que el resentimiento y el odio se acumulen como grandes montañas que muchas veces se derrumban sobre nosotros mismos. Expresar las causas y cómo salir de ellas.

      Nuestro arte y nuestra cultura no pueden seguir lanzando suspiros soñadores, impotentes, anodinos e inofensivos. Contener y superar la ofensiva ideológica reaccionaria de llamar anticuado, caduco, arcaico y pasado de moda a las nuevas ideas que luchan por una Sociedad mejor.

      Poner énfasis en el teatro y en los cuentos populares dramatizados, porque son formas expresivas fundamentales que nos permiten mostrar y apreciar el mundo de penurias y alegrías que envuelven a los personajes, y, nos permiten mostrar y apreciar más que en ningún otro las causas y las salidas a esa vida de penurias.     

      Si hablamos de la escuela: El lenguaje teatral, es un poderoso medio que posibilita y facilita la comunicación entre el maestro y sus estudiantes. Es la acción más completa que permite que el estudiante exprese corporal y emocionalmente todas sus convicciones e incentiva el fomento de su imaginación, creatividad, el mejoramiento de su lenguaje y la superación de todos sus prejuicios y temores, creándole poderosos antídotos en contra de las varias formas traumatizantes del cine y sobre todo de la TV que sólo contribuyen a distorsionar la realidad.

      Si el teatro o el cuento popular dramatizado, cumplen en su accionar una función liberadora, entonces se vuelven indispensables. No sólo para nuestros jóvenes estudiosos, sino también para nuestro pueblo.

3.6. TRANSFORMAR EL AUTORITARISMO LATENTE EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS EN INSTITUCIONES O ESCUELAS DE DEMOCRACIA

En los centros de estudios, los alumnos están sujetos al profesor, éste al Director, quien a su vez está sujetado por la UGEL (actuales Unidades de Gestión Educativa Local) quien muestra sujeción al Ministerio de Educación, éste al gobierno de turno y el gobierno por los que tienen el poder económico y éstos por el gran capital financiero especulativo internacional y finalmente domina con pleno autoritarismo “don dinero”, “don capital” (Que exageradamente ambicioso se vuelve capitalismo)

Pero, siempre subordinándose a lo político: Lo técnico se subordina a lo económico y éste a su vez a lo político. Esta es la democracia que ha instalado el capitalismo. Una democracia jerárquica, que se la ejerce de arriba hacia abajo, incluso cuando se va a elegir gobernantes, su forma es determinada desde arriba. Por esta razón nos alejan de lo político.

      Los términos “democráticos” lo deciden los que tienen el poder de “don dinero” Usando lo político como instrumento fundamental. ¿Por qué? Porque las estructuras (economía) de la sociedad han sido organizadas de esa manera y la superestructura (Política, educación, filosofía, religión, leyes etc.) se adecúan y se adaptan para defender este sistema social y, ante cualquier conflicto extremo, está el Estado como conciliador y las Fuerzas Armadas como soporte, brazo físico de contención y represión, con estructura más autoritaria aún.

      Se crea un hombre válido para todos los momentos, para todos los tiempos, incluso para todos los países (esclavo, siervo, proletario, al final de cuentas explotado). Se proclama solemnemente sus deberes y derechos; se exige el 100% del cumplimiento de los deberes y,  sus derechos, son simples declaraciones; mera retórica para la ocasión.

      Vale los dos motejos: “ese pobre hombre” o “ese hombre pobre”, no ha participado, no ha decidido. Sólo cada 5 años, con su voto, es obligado a elegir a alguien que le va a saquear sus impuestos, que después de ser su favorito, al final se convierte en su enemigo.

      En las instituciones educativas se reproduce este nivel de democracia, los maestros que son los “agentes fundamentales de la educación” no han intervenido en nada en los contenidos que enseñan y menos para elegir a sus autoridades y, si se les pide su participación, deben hacerlo “de acuerdo a las normas”, “de acuerdo a lo establecido”. Lo mismo que nada. ¿Puede ser eso democracia? De ninguna manera, la democracia no es votación ni imposición, es coprotagonización.

      Los maestros somos esclavos de lo que piensa una directiva, somos esclavos de la administración y las incompetentes autoridades que no pueden cualificar una norma. Estamos mediatizados por un mimetismo legal. La etiología no existe en nuestro trabajo. No sabemos de psicología, menos de eugenesia infantil. El ínclito maestro va desapareciendo.

      Nuestra democracia es una gran mentira que hace centenas de años se tiene como verdad.

      Como se puede llamar Estado democrático, a un Estado donde el Presidente de la República o un gobierno, no le importa cómo vive una familia con menos de un dólar diario. Cómo enseña y vive un maestro de a “china”. En este sistema, la democracia es una burda mentira. La democracia presente es antidemocrática porque censura todo aquello que no se alinea con sus objetivos. ¿Acaso la censura no es propia de los sistemas de gobierno autoritarios? ¡Claro que sí!

      La educación y un Estado para ser democráticos, deben ayudarnos a mejorar nuestras formas de vida: La democracia debe ser para el pueblo un conjunto de procesos participativos, a favor de una decisión, una ley, mejorar una norma o directiva y sobre todo y ante todo para una revocación de malas autoridades. Así debe ejercer su poder democrático el pueblo, optar por su propio destino teniendo garantía de protección y seguridad. El pueblo organizado debe ser su dirección ética. Lo demás es puro cuento.

      Los maestros tienen la gran responsabilidad de iniciar esta gran tarea, convirtiendo los centros de enseñanza y aprendizaje, en praxis de la democracia, en escuelas de democracia. Usa maestro tu imaginación y tu firmeza.                              

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