domingo, 30 de junio de 2013

♠ LIBRO AROMAS Y SU ASQUEROSO RACISMO

LIBRO "AROMAS" Y SU ASQUEROSO RACISMO

Ahora resulta que el asqueroso racismo del libro "Aromas" es bueno, "lúdico y literario, y que la gente no está acostumbrada a la literatura" y por eso no lo entendemos, según afirma su autor Oscar Espinar La Torre.

Y echa la culpa del contenido a los jíbaros de la Amazonía. Tremenda mentira, porque los grupos jíbaros (awajún, wampis, shuar, etc) carecen de tradiciones orales creacionistas, propio de las religiones monoteístas como el cristianismo, budismo o musulmán.

Más bien se trata de una pésima adaptación de una leyenda persa, según la cual el dios creador moldeó a un hombre con barro, lo metió al horno y por el apuro lo sacó crudo (los blancos); luego hizo lo mismo con otro molde y lo dejó quemar mucho (los negros); finalmente, con más experiencia, calculó el tiempo ideal y creó el color perfecto del hombre: broncíneo, trigueño. 

El autor de "Aromas" es un pésimo plagiario de tradiciones asiáticas. Un racista sin talento.


domingo, 23 de junio de 2013

♣ ROBERTO BOLAÑO Y SUS 12 CONSEJOS PARA ESCRIBIR CUENTOS

Los 12 consejos de Roberto Bolaño para escribir cuentos
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                       Roberto Bolaño: "Como ya tengo 44 años,
                       voy a dar algunos consejos sobre el arte
                                      de escribir cuentos".

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1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.

2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.

3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.

4) Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.

5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.

6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.

7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!

8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.

9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.

10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.

11) Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.

12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
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sábado, 22 de junio de 2013

♣ SAN JUAN DE LURIGANCHO HACIENDO CULTURA (CREA-HUIRACOCHA)

El CREALima de ese distrito acogió en su galería una peculiar muestra con obras de artistas nacidos o residentes en esa comuna. El objetivo: intentar mostrar la identidad social de sus habitantes.
Pedro Escribano

La frase es un cliché. Pero es una gran verdad. Vallejo decía que “todo arte y voz genial viene del pueblo y va hacia Él”.  Eso es un poco lo que se está haciendo en el distrito de San Juan de Lurigancho. El CREALima, del parque zonal Huiracocha, proyecto cultural de Susana Villarán y que en esa comuna dirige la historiadora de arte Teresa Arias, inauguró ayer una muestra con trabajos de artistas de ese distrito –nacidos o residentes– y cuyos temas de las obras están referidos a la vida social de sus habitantes.

Con el título “Visiones de San Juan de Lurigancho”, diez integrantes de la Red de Artistas Visuales de San Juan de Lurigancho “Quñunakuy” ofrecen una serie de obras que, según Teresa Arias, “invitan a los pobladores a mirarse a sí mismos”.

Karen Aragón, Milton Florián, Julio Antón, Alberto Conrado Gutiérrez y Jhoel Mamani. También, Denisse Fernández, Juan Verástegui, Juan Carlos Rodríguez Manco, Laura Sánchez Yurivilca y Yeni Maldonado son los artistas expositores.

“Ellos mismos han planteado la muestra, han visto el asunto de la curaduría y también han programado durante el mes que dura la exposición una serie de talleres”, detalla la directora.

“Lo interesante de esta exposición –una iniciativa que otros distritos deben imitar– es que los artistas incluyen en su visión todo el proceso histórico del distrito. Hay obras que refieren a tiempos prehispánicos, otras a hechos o acontecimientos sociales e históricos. Pero también hay quienes se detienen en el suceder cotidiano, la vida nocturna. Es decir, como artistas están atentos a los cambios urbanísticos que ha vivido y vive nuestro distrito”, concluye Teresa Arias. 

DATOS

MUESTRA. Se exhibe en el  CREALIMA del parque zonal Huiracocha de San Juan de Lurigancho. Estará abierta hasta el 20 de julio.
LA CURADURÍA. Los responsables son Iván Huerto, Carlos Risco y Sara Orosco.
OBJETIVOS. En la nueva concepción de la Municipalidad de Lima, los CREALima acerca de los parques zonales como espacios públicos que promueven la educación y cultura para personas de todas las edades. 

                                              DOS GRANDES AMIGOS
                                              Julio Abanto y Julio Antón
                                          El 1º exadministrador del Parque
                                              y el 2º  Gran artista plástico
                                       Junto a dos de sus interesantes muestras

                                 Aquí con Teresa Arias, historiadora de arte
                                        Actual administradora del CREA


miércoles, 19 de junio de 2013

♣ SARAMAGO NO ERA EL APELLIDO DE MI PADRE

                                       SARAMAGO 
 

Saramago no era el apellido de mi padre, sino el apodo. 

El empleado del registro civil estaba borracho y añadió Saramago al nombre que yo debía llevar: José de Sousa. 

Cuando me matricularon en la escuela primaria tuvieron que presentar una partida de nacimiento, y el antiguo secreto se descubrió, con gran indignación de mi padre que detestaba el mote. Pero lo peor fue que llamándose mi padre José de Sousa, la ley quiso saber cómo tenía él un hijo cuyo nombre completo era José de Sousa Saramago. Así, intimidado, no tuvo más remedio que hacer un nuevo registro de su nombre, por el cual pasó a llamarse también José de Sousa Saramago, como su hijo. (Por Juan Cristobal).

♣ SARAMAGO: A LAS PALABRAS HAY QUE ARRANCARLES LA PIEL.


SARAMAGO. Muere un 18 de junio del 2010. Él decía, respecto a la literatura, a las palabras con las cuales escribía: "tome las palabras, péselas, mézalas, vea la manera como se unen, lo que expresan, descifre el airecillo bellaco con que dicen una cosa por otra y venga a decirme si no se siente mejor después de haberlas desollado. A las palabras hay que arrancarles la piel. No hay otra manera para entender de qué están hechas".

sábado, 15 de junio de 2013

♠ CUENTOS DE LA SELVA

LA VIEJECITA QUE HACÍA TEMBLAR A LA LLUVIA

Por
Juan Rodríguez Pérez

Llegué a Juanjui, cuando menos lo esperaba, aprovechando la invitación de mi amigo Rómulo, ingeniero de profesión y que confiaba en mi buen criterio para descubrir el mejor sendero por donde debía encaminarse la trocha para llegar al Gran Pajatén. Me alegré de encontrar a mi amigo José quien hacía más o menos un año había salido de Lima y no tenía cuando regresar, tal vez porque se encontraba a gusto en su tierra o porque se había dado cuenta que nunca debió haber dejado su selva. 

A pesar que el sol empezaba a retroceder para dibujar en el cielo estelas brillantes que buscaban refugio entre los árboles, sentía que el calor tomaba posesión del pueblo, obligándome a penetrar en un bar que estaba al costado y era atendida por una señora algo entrada en años, pero que conservaba un cuerpo que debía haber tenido su buena época. Pedí una cerveza. Vi que la señora le hacía seña a una jovencita que limpiaba una de las mesas.

—¿Quiere que le acompañe? —preguntó la muchacha, esbozando una leve sonrisa y mostrándome una silla.

Me sentí un poco incómodo cuando ella se sentó cruzando las piernas.
—¿Está buscando a alguien? Lo he notado.

—Estoy de pasada, me voy hacia Jelache, y quería conversar con mi amigo José. Sé que está alojado en esta pensión.

—Ah! —Exclamó la muchacha—. El señor Joshe, el que siempre está diciendo "jodido pero contento". Ese viejito wiramaso me da risa, cada vez que me ve, friega y dice, "¿Loicith, ya atrapaste a uno?" El cree que todos los que vienen a tomar un par de cervezas quieren hacer "cositas". Yo me hago de rogar, primero les mareo, yo también soy una pendeja, aunque la dueña del negocio me mire mal.

La quedé mirando. Tendría apenas unos 17 años o a lo más dieciocho, pero su cuerpo frágil y delgado solo dejaba vislumbrar unos 14 o 15 años.

—¿Haces "cositas"?

—Ah, señor, no se haga, si cuando están borrachos todos quieren llevarnos a la cama. La señora tiene atrás un colchón por si se anima.

—No, gracias, mañana parto, solo quiero conversar con mi amigo Joshe.
—No creo que mañana pueda salir. Mire, el cielo se está poniendo oscuro. Va a llover toda la noche. Usted se va a quedar aquí, mirando cómo cae la lluvia. Le puedo hacer compañía si quiere, pero después que termine y eso será como a las doce de la noche. Cuando llueve no aparecen clientes.

—No tengo mucho tiempo. Con unos amigos tenemos que revisar un proyecto.

—Salvo que usted le diga a la viejita que está al fondo, sentada en su mecedora.
 Ella tiene el poder de detener a la lluvia.

—No me hagas reír —fruncí el ceño un tanto asombrado.

Me serví un vaso lleno de cerveza y lo tomé apurado. Dije, qué calor hace por acá, y volví a llenarme el vaso. "¿Te vas a quedar conmigo?"

—Ya le dije que si usted quiere, me quedo en su mesa. O de repente le gusta un muchachito.
—Guarda, pero qué cosa dices.

—Ñañito, es que no lo veo decidido.

—Trae otra cerveza y siéntate a mi lado.

La muchacha se levantó y caminó meneando el culo. No era alta, apenas llegaría al metro cincuenta y cinco, pero sus maneras y la forma de conversar entusiasmaban a cualquiera. Ligeramente morena, con el pelo suelto que, de rato en rato, mordisqueaba, haciendo un mohín, dejándome perplejo.

—Háblame de la viejecita que hace temblar a la lluvia.

—Ah, ñañito, ya veo que estás preocupado. Doña Shobe, es experta. La lluvia le tiembla si ella se para y agarra su "cachimba". Por eso, todos nosotros, le damos su sencillo para que fume y aleje a la lluvia. Si hay fiesta hay que rogarle para que no malogre la presentación. Algunos muchachos, fregados, cuando no quieren ir a la escuela, vienen y le pagan para que no fume. Ella es "poderosa".

La muchacha hablaba convencida de los poderes de la anciana que se balanceaba en la hamaca. Ya teníamos a la noche encima y la dueña del establecimiento, que de rato en rato miraba de reojo a la muchacha, prendió unas luces que apenas alumbraban el establecimiento.

—Ella fuma con ganas y con furia. Se levanta y echa humo al cielo y la lluvia se espanta. Depende de la intensidad de la lluvia; si es huarmilluvia fuma en el coronel, pero si es fuerte y amenaza con relámpagos y truenos, fuma en el general. Con eso soluciona el problema. Puede llover en cualquier sitio, pero en nuestro pueblo no.

—¿Y tú crees eso?

Antes de contestar agarró mi vaso y tomó el contenido. Luego se sonrió haciendo una mueca que me introdujo en un mundo lleno de ilusión. Ella adormecía con la mirada. En sus pupilas me encontraba desprotegido, sin poder escapar del encierro a que me tenía la muchacha de ojos misteriosos

—No sé. Algunas personas creen en sus poderes. Y le traen cosas. La otra vez llegó un sobrino suyo, de Italia, creo, y se burlaba de ella. Pero doña Shobe, bien sentadita en su mecedora, con sus lentes negros puestos, fumaba y fumaba a su coronel, dispuesta a contrariar a la lluvia. El "Italianito" se reía y le animaba a seguir. La lluvia persistía… "Ya ves, tía, no pasa nada". Entonces ella contestó: "es que no me di cuenta que la lluvia ya estaba encima, y cuando me gana, ya no hay nada qué hacer". Y volvió a sentarse en su mecedora, fumando despacio, oyendo que la lluvia golpeaba el techo de calamina.

Me sentí cautivado por esta historia incrédula, llena de fantasía, que tenía nombre propio.

—¿Por qué lo de "coronel"?

—Ah, ¿ñañito, no estás atento? Ya le dije que si la lluvia es de poca importancia, o sea leve, entonces agarra su cachimba, su pipa, pues, la más chica que ella llama "coronel" y le llena de tabaco y fuma; pero si la lluvia viene con tormenta, agarra la más grande que llama "General" y ahí procede con violencia. Eso sí, tiene que ser rápido, se para, aunque se esté cayendo, y mirando el cielo lanza bocanadas de humo, gritando, fuera lluvia, vete a otro lado. Con una mano agarra su cachimba y con la otra esparce la lluvia. Eso me da risa, porque un día de estos se va a caer y nadie la salvará, porque se mueve a las justas. Ah, si usted la viera.
Mientras miraba a la muchacha hilvanaba ideas en torno al día de mañana. Si llueve, como afirma Loicith, nos malograría el día porque los caminos estarían llenos de barro y dificultaría nuestro accionar.

—¡César! —oí un grito en la puerta que reconocí. Era mi amigo José.
—¿Me viste a pesar de la escasa luz?

—Ya me habían pasado la voz que había un joven de tus características tomando una cerveza con mi amiga Loicith. ¿Qué tal? ¿Te está tratando bien?
—Don Joshé, usted sabe que aunque jodida, pero contenta… fua, fay…
—Así es hijita, pero este amigo es especial. Ya tú sabes… César, Vámonos un momento a saludar a la familia. Desde que a mi cuñada le hablé de ti, te ha reservado un cuarto por si alguna vez te animabas a venir por estas tierras, y fíjate que se dio el caso. ¿Y qué te trae por acá?

Le fui contando todo lo relacionado a mi viaje, apurando de rato en rato mi cerveza. En ese momento empezaron a caer las primeras gotas de lluvia sobre el techo de calamina. "Yo se lo dije", murmuró la muchacha y haciendo un mohín se retiró a ponerse detrás del mostrador. José me llevó a saludar a su cuñada, la anciana que seguía sentada en su mecedora, sin inmutarse por la lluvia que amenazaba con prolongarse. Debía tener aproximadamente entre 85 a 90 años. Unos lentes negros cubrían sus ojos, calculé que debía ser para protegerse del humo que emanaba de la pipa.

—¿Cuánto tiempo piensas quedarte?

—Mañana partimos a Jelache.

—No me hagas reír. Esta noche va a llover como no imaginas. La abuela no se ha preparado para ahuyentarlo así que quédate tranquilo en el cuarto que mi cuñada te ha reservado.

Saludamos a la viejecita que tenía un aire misterioso por esos extraños lentes que llevaba puesto. Se levantó para protegerse de la lluvia y acomodó su mecedora en el cuarto del fondo. Me hizo una seña y con su bastón apuntó una de las sillas donde debía sentarme. Cenamos algo ligero: un juane de gallina acompañado de un café aromático con granos de anís. Conversamos casi hasta las diez de la noche. Después, cuando empezó a ganarle el sueño, José me enseñó el cuarto donde descansaría. Estaba a la entrada de la casa, colindando con el local donde trabajaba Loicith, separada apenas por una puerta de madera. La viejecita seguía sentada en su mecedora. No tenía idea si seguía despierta o se había dormido porque en ningún momento se había quitado los lentes negros. Dije que me quedaría un rato más, oyendo el golpetear de la lluvia. Me asomé a la puerta y vi parada a la muchacha en el umbral del local. Tenía ganas de fumar porque un ligero frío empezaba a molestarme. Así que me acerqué a solicitarle cigarros de cualquier marca. No me interesaba. Ella sonrió moviendo la cabeza. Me senté y pedí una cerveza. La vi llevarse un dedo a la boca como dándome a entender que ya sabía que iba a regresar.
—Solo quiero tomar dos cervecitas, pero no me gusta hacerlo solo, ¿me quieres acompañar?
—Para eso estoy, ñañito. Te voy a complacer en todo. Y si te mareas me dormiré a tu lado para que te sientas seguro, porque otras te pueden robar.
No sé en qué momento Locitih me llevaría a mi cuarto y se quedara dormido a mi lado, despertándome con el aroma de su fragancia. La ternura de su piel me llenaba de antojo pasional. Serían como las seis de la mañana, pero la luz que alumbraba el sol me daba la impresión que sería más allá de las 8. La vi moverse y descubrí su cuerpo desnudo. Me sentí un poco avergonzado, pues era casi una niña.

—Hola —me saludo cuando me acercaba a la puerta—. Supongo que te quedarás un día más.

—Tenías razón. Espero que hoy no llueva para continuar nuestro trabajo mañana temprano.
—Ahora le voy a rogar a doña Shobe para que fume y ustedes puedan partir. Ñañito, ¿Cuándo regreses vendrás a buscarme?

En su cara puso una expresión que me adormeció unos instantes. Se vistió como pudo y antes de salir volvió a insistir con su pregunta. Le dije que sí y ella sonrió venteando su falda.

Cuando estaban por dar las doce del día, José me llamó para almorzar. Algo ligero: un poco de mingado, con rosquitas de almidón. Vi al fondo de la casa a doña Shobe, fumando su cachimba, con una dedicación absoluta, concentrada en cada bocanada que daba. Decía algunas palabras que no pude entender, pero que los repetía mirando al cielo. Ese día no llovió. Por la noche, Loicitih regresó a mi cuarto y me comentó que le había dado un sencillo a la abuela para que fumara y alejara a la lluvia mientras estuviera en el pueblo. Se puso cariñosa. No tardé en dormirme, acariciando la piel de Loicith, embriagado por el aroma de su cuerpo.

Me despertaron los toquidos insistentes a la puerta. No estaba la muchacha. Partimos sin desayunar porque insistieron que había que ganarle al día por si se avecinaba una lluvia. Llegamos a Pachiza y de ahí a Huicungo donde tenían una base para guardar las herramientas. De ahí seguimos en canoa por el río Huayabamba, el río Jelache y por último el río Abiseo. Después avanzamos a pie tratando de lograr nuestro objetivo de verificar si la zona era propicia para hacer una carretera que nos permitiera llegar al Gran Pajatén. Teníamos como una semana en ese plan. Cansados de las picaduras y de haber reunido el material necesario, regresamos a Huicungo donde dormimos. Al día siguiente estuvimos en Juanjui. Un sol intenso calentaba las calles molestando los ojos mientras el ruido de las motos nos aturdía.
José me recibió con alegría. Aprovechamos la tarde para refrescarnos en el Huallaga. Vi en el puerto a Loicith.

—La abuela ha estado fumando estos días —dijo la muchacha, acercándose—. Te quiere mucho.

—Pero si apenas la conozco.

—No sé. Todos estos días ha estado fumando tanto a su coronel como a su general. ¿No te das cuenta que hay un sol radiante? Es por ella. ¿Mañana vas a partir?
—Sí, tenemos que ir a Tarapoto para ultimar detalles. Me gusta la inscripción que hay en tu polo.

—Si quieres te lo regalo.

Y sin darme tiempo a una negativa, se quitó el polo dejando al descubierto sus pechos firmes como los mangos de la región. Yo hice lo propio: me despojé del polo y se lo di. Se lo puso de inmediato para luego soltar una carcajada. "Ñañito, tu polo huele a berraco, fua, fuay".

Esa noche hicimos el amor hasta cansarnos. No fue a trabajar, así que nos refugiamos en un hotel a la orilla del río. Me contó que la abuela estaba un poco mal, porque hacía un tiempo que no podía levantar su espalda, por eso estaba echada todo el tiempo, y que cada vez que fumaba para hacer correr a la lluvia terminaba en su cama. A nadie contaba su padecimiento, solo ella que se enteró una tarde que le llevó un racimo de plátanos y algo de dale-dale y la abuela preocupada le dijo que sus días estaban por llegar a su fin.

—Si vez que la lluvia cae sin parar, es que la abuela ya no tuvo fuerzas para doblegarlo, o de repente perdió la batalla.

—No hablemos de ella. Nada le va a pasar. Me da la impresión que va a durar cien años más, porque la veo fuerte y poderosa.

Besé sus labios tiernos y frescos. Ella cerró los ojos y se dejó acariciar. Antes de dormirme el estallido de un relámpago me hizo saltar de la cama. "No te asustes", dijo Loicith, "no va a llover".

Al día siguiente me fui a despedir de José y de la abuela. No estaba sentada en su mecedora. No quiso salir de su cuarto, ni siquiera se dejó ver, de lejos me gritó que me vaya bien.

—No pude despedirme de la abuela —comenté a Loicith.

—Te dije que estaba algo mal. Apresúrate, porque puede caer la lluvia cuando no hay nadie quien la detenga. ¿Regresarás pronto?

—No sé, todo depende del proyecto. Si lo aprueban estoy dentro de seis meses.
—¿Y si no? ¿Quién crees que cuidará a nuestro hijo?
Moví la cabeza.


—Antes de medio año volveré. Te lo prometo. Ahora me voy porque si es cierto lo que dices, si la abuela se pone mal, la lluvia no tendrá piedad de nosotros.
Sus manos sabían acariciar mi rostro. Mis ojos se humedecieron sin poder comprender, apenas le conocía, pero había algo en ella que me atraía. Sí, tenía que volver.
Media hora de camino y empezó el viento que arrancó el toldo del carro. Yo que me encontraba en la cabina pude notar a lo lejos que las nubes empezaban a ponerse negras. Pensé en la abuela Shobe y en Loicith. No tuve tiempo de pensar más, porque la tormenta nos obligó a parar y a buscar refugio en una casa ubicada en el camino. Un árbol cayó cerca de nosotros y el camino se volvió nuboso, lleno de neblina y nos retuvo como dos horas. Cuando pensamos que escamparía en cualquier momento, partimos con un poco de temor. Nuestra visión era escasa y faltaba un largo trecho para recorrer. Aún así, llegamos y lo primero que hice fue llamar a Loicith y me confirmó lo que deduje en el camino. La abuela había fallecido poco después de nuestra partida. No sé si sería casualidad, pero cada vez que veo llover con intensidad pienso en la muchacha y en la abuela Shobe, con sus ojos cubiertos por los lentes negros, mirando a las nubes, intentando dominar a la lluvia, arrojando bocanadas de humo, gritando: fuera lluvia, aléjate, y desde un rincón, Loicith, sonriendo, tapándose la boca.

♠ FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE LIMA- FIP LIMA

Aquí les enviamos la información para la próxima reunión de voluntarios:

Día: sábado 15 de junio.
Hora: 7:00 p.m.
Dirección: Av. Larco 1165, Miraflores
(Referencia: casa rosada de 3 pisos frente a Money Gram con un letrero que dice “Margarita Cabrera”)

Requisito: leer el Manual adjunto (http://bit.ly/Zwk39S) y confirmar asistencia a: edipo__javier@hotmail.com (ojo, son dos guiones seguidos hacia abajo).

Las áreas en las que necesitamos voluntarios son las siguientes, pueden ir escogiendo:

1. Área de logística.
2. Área de Prensa y Comunicaciones.
3. Área de Intervenciones Artísticas.

♠ LITERATURA AMAZÓNICA EN CASLIT


viernes, 10 de mayo de 2013

♠ LAS RAÍCES DE UN MESTIZAJE MUSICAL


Experiencias musicales. Testimonio.
Las raíces de un mestizaje musical

Raúl y Juan Luis Pereyra de El Polen, con las guitarras que les dio Carlos Santana para el concierto frustrado más recordado de la historia del Perú.

Antes de hablar de la fusión del rock con la Música autóctona peruana es necesario recordar que toda Música es un proceso de fusión permanente.

¿Qué mejor ejemplo que el mismo rock, género donde convergen el blues, el country, el rythm and blues, el hillbilly? ¿Y no es fusión también la Música andina, con sus instrumentos de cuerda y vientos traídos por los españoles? Teniendo en cuenta esto podemos continuar con este rápido repaso.

PRIMERA PARTE. El encuentro entre el rock y la música peruana"

Un primer antecedente de rock mestizo lo podemos encontrar en el primer álbum del rock peruano. Se trata de Los Incas Modernos del Callao y su “Carnavalito”, versión en surf rock del tradicional tema andino “El humahuaqueño” (que algunos aseguran que es típico de Jujuy, Argentina) aparecida en el álbum homónimo de 1963.

Para Arturo Vigil, incansable investigador de los primeros años del rock nacional, la tradición del rock mestizo comienza con grupos de provincia como Los Datsuns de Huancayo, Los Siderals de Ayacucho y Los Espectros de Cusco.

Los Siderals editaron en 1967 un longplay homónimo a través de Iempsa caracterizado por su eclecticismo. “Ustedes encontrarán lo que todavía no se atrevió a hacer ningún otro conjunto. Canciones peruanas típicamente vernaculares como ‘Vírgenes del Sol’, ‘Amor indio’ y otras llevadas al disco al ritmo moderno sin quitarles en lo más mínimo su expresión musical que es lo que los amerita” decía el texto interior del vinilo. Los rockeros ayacuchanos pueden ser considerados también pioneros de la cumbia andina con los instrumentales “Rimski”, “La Avispa” y “Acuarela de río”, aparecidos también en este disco. Los Siderals además son LA PRIMERA banda de rock and roll en hacer una versión de “El cóndor pasa” de Daniel Alomía Robles, antes de que Paul Simon y Art Garfunkel la grabara, ignorando su verdadera autoría.

Pero el inicio del mestizaje en el rock se da con la legendaria banda El Polen, liderada por los hermanos Raúl y Juan Luis Pereyra, todo un hito en la Música peruana moderna.

Los hermanos Pereyra, nietos del pintor Raúl María Pereyra, habían crecido en un ambiente bohemio e intelectual, ajeno a los prejuicios sociales y raciales tan comunes en su época. Todavía en el colegio, comienzan en el rock and roll con Los Shains, la banda de Pico Ego Aguirre y Gerardo Manuel, cuyo repertorio estaba hecho mayormente de versiones de bandas estadounidenses e inglesas. Luego forman Los Drags, junto a Jean Pierre Magnet.

Sin embargo, los cambios que atravesaba el mundo a fines de los años 60 los motivaron a buscar una ruta musical más autóctona.

“Dejé de tocar mucho tiempo porque me aburrió la onda de los covers. Me desencanté y pasé mucho tiempo sin guitarra eléctrica y solo agarraba la criolla. Empecé a tocar valses y rock acústico. Era un momento de cambios en los 60s, hubo una revolución que movía a todo el mundo y también sentí una necesidad de ser original. Tome conciencia de qué es la autenticidad, ser peruano y de nuestras raíces, que era bien rico y no veía el motivo por el cual nosotros no mirábamos hacia dentro. Eso también con cierta consciencia política, como que despertamos un poco”, nos cuenta Juan Luis Pereyra, desde la misma casa Miraflores donde nació El Polen con su hermano Raúl, lamentablemente fallecido el año 2010.

Rockeros cusqueños de El Trébol. De izquierda a derecha: Julio Garay (bajo y voz), Héctor Garay (primera guitarra y voz), Vladimiro Montesinos (homónimo del siniestro asesor en la batería) y Roberto Garay (segunda guitarra)

Influidos por la Música andina, el rock sicodélico, la poesía de Juan Gonzalo Rose y de Carlos Oquendo de Amat y lo que Juan Luis llama “experiencias psicomísticas”, El Polen hizo su debut en el verano de 1970 en pub miraflorino llamado Zanzíbar.
Pero el episodio definitivo en su aprendizaje de la Música andina se dio cuando viajaron, tirando dedo, al Cusco.

Ahí tocaron en plazas y calles a cambio de alimentos y aprendieron a ejecutar el arpa, la quena y el charango, instrumentos que trajeron a Lima. El sonido del grupo se complementaba con el chelo de Juan Sebastián Montesinos y el violín de Fernando Silva.

Gracias a su hermano Nilo Pereyra, la banda fue contratada por el productor Bernardo Batievski para incluir su Música como banda sonora de la película “Cholo”, inspirada en la vida del exitoso futbolista Hugo Sotil. Los músicos le pidieron al productor un espacio para ensayar tranquilamente y así se pudieron instalar en una casa en la Bajada de los Baños que terminó convirtiéndose en una comunidad, a donde iban hippies y músicos de todas partes. Por ahí también pasó Susana Baca, quien se hizo muy amiga de ellos y que incluso grabó canciones con Juan Luis Pereyra. En esas circunstancias El Polen graba su primer disco que incluye versiones del himno cusqueño “Valicha” y “Cholito pantalón blanco”, y temas propios como “La Flor”, épica pieza de 11 minutos, con un canto en quechua. Al año siguiente graban “Fuera de la ciudad”, otra obra maestra de la Música contemporánea local.

El Polen fue LA PRIMERA banda contracultural del Perú.

Su modo de vida estaba opuesto al sistema e identificado con el hippiesmo. En La Cantuta se refugiaron en una casa junto con otras personas con similares inquietudes, una suerte de comunidad hippie en las afueras de la ciudad.

“Nos dimos cuenta que la mejor manera para hacer una obra en grupo era conviviendo. Conviviendo podríamos llegar a tener una compenetración musical mucho más potente”, cuenta Juan Luis.
El Polen protagonizó en los años 70 una de las historias más fascinantes en la historia del rock peruano.

Basta decir que estaban programados para abrir el frustrado concierto de Santana en 1971. El propio Carlos Santana les regaló dos guitarras para ese concierto, de las cuales Juan Luis conserva una. Luego iniciarían un libérrimo recorrido por el mundo. Uno de los hippies que cayó por la casa de La Cantuta ahí se llevó el disco “Cholo” a Chile y se lo mostró a Los Jaivas, quienes por esos años ya fusionaban el rock con la Música andina. El grupo recibe la invitación para viajar y se presentan junto a sus pares Chilenos en la Quinta Vergara.

Eran los años de la Unidad Popular y la actividad cultural era sumamente intensa. A su regreso, Susana Baca los convoca para una delegación de artistas peruanos invitados por el gobierno alemán para un festival. Tras su presentación en Alemania, el grupo sigue su rumbo y recorre Europa durante seis meses, sin más pertenencias que sus instrumentos y su Música. En el recorrido, llegan a ver en vivo a los Rolling Stones, Donovan y Procol Harum, tocan en un barco en el Danubio y caen en el atelier del pintor cusqueño Alberto Quintanilla en París.

El proceso de El Polen fue la búsqueda musical y espiritual de un grupo de jóvenes músicos limeños criados en el rock and roll, identificados con el hippiesmo y que miraron hacia las raíces musicales de su país.

En ese sentido su viaje a Cusco fue trascendental para aprender más de la Música andina y de sus instrumentos. Al mismo tiempo, en la misma Ciudad Imperial, Héctor Garay del grupo El Trébol iniciaría un proceso inverso, por llamarlo así. De una ciudad con dificultades para hacer rock and roll, este joven músico viajó a Argentina para conocer la gran escena que vivía ese país. Viajó guitarra en mano y tirando dedo, tal como lo hicieran los Pereyra. Se podría decir que mientras que El Polen estaba formado por rockeros que aprendieron a tocar Música andina, el caso de El Trébol es de músicos andinos que aprendieron a tocar rock.

Años antes, en 1966, Héctor y sus hermanos, todavía en el colegio formaron el grupo Los Espectros, pioneros del rock cusqueño. La banda se hizo muy popular en las llamadas “fogatas bailables”, fiestas organizadas por los colegios de Cusco para recaudar fondos para su viaje de promoción. El verano del 67 pasaron sus vacaciones escolares en Lima para grabar su primer disco, bajo el sello Iempsa que además de temas de enérgico rock and roll, incluía versiones de las famosas melodías “Ollantay” del cusqueño Leandro Alviña Miranda y “Cuando el indio llora” de Carlos A. Saco.

“Lo primero que tu aprendes en el Cusco si agarras una mandolina, un charango o una guitarra es a tocar ‘Vírgenes del Sol’, explica Héctor, demostrando que los mejores ejemplos de fusión se dan de manera espontánea. Pero volvamos a 1972. Héctor regresa de Argentina con un gran lote de discos de Pescado Rabioso, Litto Nebia y Arco Iris y les propone a sus hermanos seguir ese camino. Así comienza una nueva aventura denominada El Trébol, primer grupo rockero que grabó canciones en quechua.
Estas son su sicodélica versión de “El Cóndor Pasa” y la composición propia “El viento pregunta por ti”, ambas incluidas en su primer disco titulado “Buscándote”, editado por El Virrey, a iniciativa de Gerardo Manuel

“El motivo principal era que, para nosotros que no dominábamos el inglés, era más fácil cantar en nuestro idioma quechua. Yo domino el quechua porque he vivido allá y lo he estudiado. El inglés he tratado de masticarlo pero siempre se me hizo difícil”, recuerda.

“Al año siguiente lanzarían el disco “Mujer viajera”, siguiendo el mismo estilo que bebió el líder del grupo en su iniciático viaje a Argentina. Su sonido mezclaba la balada con el rock sicodélico y usaba efectos como el fuzztone y el wah wah.

Cuarenta años después estas joyas del rock cusqueño esperan ser reeditadas en formatos más modernos para las nuevas generaciones.

lunes, 6 de mayo de 2013

ARTHUR RIMBAUD y su Temporada en el infierno


El bárbaro Rimbaud

Era pequeño, de pelo castaño, con aire siempre remoto. Tenía unos ojos azules, iluminados.  Su padre recibió la Legión de Honor por su lucha como capitán del ejército francés, en Argel. Su madre era una mujer estricta, como ocurre con frecuencia en una familia como la de ella, llena de alcohólicos y bohemios.

Las historias de su infancia recuerdan que siempre rechazaba vestirse y prefería estar sucio y desnudo, jugando con desperdicios. Cuando tenía seis años, vio partir para siempre de la casa a su padre,  harto de la vida doméstica. Su madre, endurecida por la experiencia de estar sola, se convirtió en una educadora religiosa, inaccesible, que imponía reglas inapelables mientras asumía con cierto amargo orgullo el título de “Viuda Rimbaud”.

La viuda impuso a sus hijos Federico y Arthur, el estudio obligatorio del latín. La señora Rimbaud obligaba a Arthur a memorizar interminables poemas en ese idioma. Si él no los repetía fielmente, su castigo era no comer. Hasta que Arthur cumplió los dieciséis años lo fue a recoger al colegio.

Católico ardiente, por entonces su principal lectura era la Biblia. Pronto se interesó en los cuentos de hadas y las historias de aventuras. Cuando empezó a descollar en el colegio, su madre contrató a un tutor, el padre Lhéritier. Gracias a él, Arthur conoce muchos poemas y empieza a escribir los suyos propios. Su camino estaba definido. Por esa época  se deja crecer el pelo, toma y escribe textos escatológicos. Luego conoce a su mentor, Izambard, y escribe su primer gran texto, “Ofelia”.

A los diecisiete años ocurre un hecho fundamental en su vida. Conoce al delicado, talentoso Verlaine, a quien Courbet acababa de retratar con un pequeño bigote. Cuando Rimbaud va a visitarlo, ve a su gran enemiga, la señora Matilde Verlaine, por entonces embarazada. El encuentro se convierte en un cataclismo de amor. Verlaine y Rimbaud caminan juntos por París, toman absenta y consumen hachís. Matilde les declara la guerra. Por fin se ven obligados a viajar a Londres.  Cuando se separan, Verlaine empieza a extrañarlo. El 8 de julio de 1873 le manda un mensaje pidiéndole volver a verse en el Hotel Liége de Bruselas.

El encuentro es terrible. Ambos se insultan y se atacan. El 10 de julio, Verlaine le dispara dos tiros a Rimbaud, hiriéndolo en la muñeca. Eventualmente, Verlaine sería condenado a  prisión y moriría pobre y abandonado. 

Luego de este incidente, Rimbaud termina de escribir su obra maestra, Temporada en el infierno. Desde el inicio el poema es una larga aventura verbal, que proclama una poética propia. Uno de los pasajes de esta aparece al comienzo: “Tuve a la belleza en mis rodillas y la encontré amarga y la injurié”.

Una nueva edición de Temporada en el infierno acaba de aparecer en el Perú, gracias a la biblioteca Abraham Valdelomar de Alberto Benavides. Es un tomo de la colección La Fuente Escondida que dirige Ricardo Silva Santisteban. La edición facsimilar y bilingüe contiene una reproducción de la portada de la primera edición, de 1873. La traducción, el prólogo y las notas son de Miluska Benavides. El placer es nuestro. (Por Alonso Cueto)


DELEÍTESE CON UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO

viernes, 3 de mayo de 2013

♠ FIGURAS LITERARIAS, (Una síntesis de las principales)


FIGURAS LITERARIAS
LAS FIGURAS LITERARIAS SE AGRUPARON DE ACUERDO A LOS NIVELES DE LA LENGUA: NIVEL FÓNICO, NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO Y NIVELMORFOSINTÁCTCO.

FIGURAS FÓNICAS
Son todas las que van dirigidas a provocar una intensa sensación de ritmo y musicalidad. Las principales son:

La Aliteración
Consiste en la repetición de determinados sonidos especialmente sugerentes
“en el silencio sólo se escuchaba un susurro de abejas que sonaba” . (Garcilaso de la Vega).

La Paranomasia
Se da cuando se combinan dos palabras fonéticamente semejantes en un mismo enunciado
“aquel poderoso metal que todo lo rinde y todo lo riñe.
(Baltasar Gracián )

La Onomatopeya
Consiste en reproducir un sonido por medio de fonemas.
El tic-tac del reloj
Barbotean las burbujas

Antanaciasis
Consiste en la repetición de una palabra en dos sentidos diferentes
"Escudos pintan escudos
Ducados compran ducados
Y tahures muy desnudos
Con dados hacen condados"
(Fernando de Quevedo)


FIGURAS LEXICO-SEMÁNTICAS

Tienen que ver con la manera de significar las palabras, es decir, con los diversos significados que pueden adquirir las palabras.

Comparación o símil
Consiste en la unión mediante un nexo de dos términos que presentan semejanza. En la comparación, existe un término real (aquel del cual parte la comparación) y otro llamado imagen (aquel conque se compara)
"Un ciprés se eleva
Con la majestad de un río
Que se pusiera de pié."
En este ejemplo, el término real es el ciprés, y la imagen, la majestad del río


Metáfora
Consiste en la sustitución del nombre de una cosa por el de otra a la cual se asemeja, es una figura semejante a la comparación, pero no existe ningún nexo entre el término real y la imagen:

"Enhiesto surtidor de sombra y sueño que acongojas el cielo con tu lanza"
(Gerardo Diego)

Metonimia
Se da al utilizar un término para hacer referencia a otro con el que guarda algún tipo de relación, no de semejanza sino de proximidad, en algún sentido. Signo por la cosa significada

"Silencios de almohadas". Proximidad los silencios de la noche.
"Leí casi todo Shakespeare", por leí casi todas las obras de Shakespeare

Oxímoron
Combinación de palabras aparentemente contradictorias :
Sol frío. Evaporar contempla un fuego helado

Gradación
Se juntan conceptos semejantes pero que van ganando (o perdiendo) intensidad: "En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada."
Perífrasis
Rodeo para evitar decir algo: llegó al fin de sus días (murió)

Personificación o Prosopopeya

Es la atribución de cualidades propiamente humanas a seres inanimados .
"¡OH bosques y espesuras
plantadas por la mano del amado
oh prado de verduras,
de flores esmaltados
decid si por vosotros ha pasado!"
(San Juan de la Cruz )

Hipérbole 
Consiste en exagerar desmesuradamente una cualidad o sensación. Con esta figura el poeta consigue efectos cómicos, trágicos...
"Yace en esta losa dura

Una mujer tan delgada,
Que en la vaina de la espada
Se trajo a la sepultura"
(Baltasar de Alcázar)


Alegoría 
Es la sucesión de una o más palabras al suplir otras su significado. Cada elemento del plano real se corresponde con su imagen. Es una metáfora continuada.

"Es mar la noche negra,
La nube es una concha,
La luna es una perla"
(Dante Alighieri)


Dilogía

Consiste en usar una misma palabra con varios sentidos en un mismo enunciado
"Es amor fuerza tan fuerte
Que fuerza toda la razón"
(Jorge Manrique )
En el primer verso la palabra "fuerza" se refiere a una capacidad física. En cambio en el segundo, a una acción

Sinestesia
Consiste en adjetivar uno de los cinco sentidos con adjetivos propios, de otro sentido corporal distinto
"Olor pesado
Gusto sórdido
Sabor fétido "


Elipsis
Es la supresión de una o más palabras al suplir otras su significado. Omisión de palabras que no son imprescindibles para el sentido de la oración.

“La (hora) del alba sería cuando don Quijote..."
(Miguel de Cervantes)


Antítesis o contraste

Consiste en oponer frases o palabras de significación contraria para resaltar una de ellas.
“cuando quiero, no lloro
y, a veces, lloro sin querer”
(Rubén Darío)

Lítotes
Consiste en negar lo contrario de lo que se quiere afirmar: Delfín no fue pequeño al inconsiderado peregrino“No era linda”

Paradoja
Es la expresión aparentemente contradictoria de un pensamiento o sentimiento complejo

“vivo sin vivir en mi
y tan alta vida espero
que muero porque no muero”
(Teresa de Jesús).

Ironía
Consiste en decir en tono de burla todo lo contrario de lo que aparentemente se dice.
“el demonio al tabernero: Harto es que sudéis el agua, no nos la vendáis por vino”
(Francisco de Quevedo )

FIGURAS MORFOSINTÁCTICAS

Los recursos morfosintácticos son aquellos que tienen que ver con la ordenación o con la disposición de los elementos que forman un enunciado.

Anáfora 
Consiste en repetir una o más palabra a lo largo de un poema o de un párrafo. Es reforzar el significado de la palabra que se repite.
"Y ella ha viajado y ha viajado,
Mareada por el ruido de la conversación, por el traqueteo de las ruedas y por el humo, por el olor a nicotina rancia"
(Dámaso Alonso )

Anadiplosis
Consiste en repetir una palabra al final de un verso o de una frase y repetirla al inicio del siguiente
"...hoy siento por vosotros, en el fondo del corazón tristeza,
tristeza que es amor."
(Antonio Machado)

Asíndeton
Consiste en suprimir la conjunción entre los términos que forman una enumeración. Efecto de vaguedad e imprecisión
"Menos tu vientre
Todo es confuso
Menos tu vientre
Todo es futuro
Fugaz, pasado
Baldío, turbio" .
(Miguel Hernández )

Epanadiplosis 
Consiste en la repetición de una misma palabra al inicio y al final de un verso
"Boca que arrastra mi boca
Boca que me has arrastrado;
boca que vienes de lejos,
a iluminarme de rayos"
(Miguel Hernández )

Hipérbaton
Consiste en una alteración del orden normal de los elementos que forman una frase.
"Los árboles presento,
entre las duras peñas,
por testigo de cuanto os he encubierto."
(Garcilaso de la Vega )

Polisíndeton
Consiste en repetir innecesariamente la conjunción entre los elementos que forman una enumeración.
"Su jardín sin una flor
Y sus bosques sin un roble
Y viejo
Y cansado
A orillas del mar
Bebióse sorbo a sorbo su pasado".
(Antonio Machado)

Reduplicación

Es la repetición, de dos o más veces una palabra dentro de la misma frase.
“Huye, luna, luna,
que ya siento los caballos
(García Lorca )


Pleonasmo 

Es el empleo de palabras innecesarias para resaltar una idea o sentimiento
“de los sos ojos tan fuertemientre llorando...”
(Poema de Mío Cid )

Epíteto
Es el empleo de un adjetivo significativamente innecesario para expresar una cualidad inseparable de lo significado por el sustantivo
“De verdes sauces hay una espesura”
(Garcilaso de la Vega )