jueves, 9 de septiembre de 2010

♠ POESÍA, SÁBANAS DE HUMO (en Visión Política de Lima)

"Visión política de Lima"


“Sabanas de humo”

Se perfilan zoomorfas, las sombras
que raudas se expectoran
desde el callejón central luciferino.
La corrupción siempre rehúye, mimética.                      

***
Revienta el muladar henchido,
ascienden cíclicos
gases de polución
pérfidas ventosidades del meretricio político
que surgen totalitarias
en la sociedad de hocico lascivo.
Todo se aspira, ante ahogos incesantes.

Lúbricas aceleran
las ruedas del vehículo nacional 
y debajo se resquebraja
el cuerpecillo abortado
de nuestra inestable nación.
¿Primeriza?, gime y se distrae ante la noticia
del no-nato cuasi reventado
o en vías de desarrollo.

***
Críticas a discreción, proyecciones retóricas
explotan y reverberan en el tímpano
de la única moral, que destazada
se aglomera como migas de pan.
El presupuesto es volatilizado
entre los bramidos afilados
del ser otorongo: condición aurívora.

De Raúl Allain

miércoles, 8 de septiembre de 2010

♠ POESÍA MARIRÍ DE ARCO (Feliciano Mejía)

MARIRÍ DE ARCO

Wimba, que tu sombra caiga y no camine sobre mí,
Wimba, árbol de mi corazón,
Wimba, ojos de pajas y sarmientos,
Wimba, sonqoymi, kay puka punchaw, mana nanawachkami,
Wimba, torre del sol y del planeta,
Wimba, los ojos de la Fiera son almendras de pus
y sus dientes podridos 
quieren caminar por nuestras pieles, no, Padre, 
Wimba, la sangre llegó a la noche para hacerla clarear:
saquemos el fuete de Inkarrí,
Wimba, nuestras lágrimas se hacen diamantes
y los diamantes, balas, 
Wimba, devuélveme mi corazón, 

AAyaaaauuuu, ayaaauuu…,
Yakaréeee, Inkarríiii!,

Wimba, mis pelos ya encanecen, por fin,
Wimba, desde el fondo de la noche, los ojos de mi amor
miran y remiran las batallas
que damos entre las lupunas,

Wimba, Shussssss, Shusssss; ekaterán, ekaterán,

Wimba, mira el hondo de mi corazón azul,
Wimba, reloj de la laguna,
Wimba, kaypin kachkani, puka runa, mana wañuspa,
llumpay, qatun,
ichaqa Orqo,
makiymi nina:
Qamuniña, Papay, Mamay,
puka sumaq paqñachallay,
kutimuni….. Manam, manam:
Ñuqa kaypi kani, kaypi kani-kaypi kani.
Maypitaq kan, yana uma? 
Maypi, aycha uma?
Maypi kan, supay sonqo?
Kuchuy kunkata, llyu qanra-qecha ullatapas, qory wauqeycha Omaguamanta!!
Sumaq puka inti qamusqaniña!!!!
Takiy-takiy, tusuy-tusuy:
Kay punchaw ñuqatapas kanqa.
Wimba, sobre la tierra, una bandera nueva,

Wimba, jarash, jararash,
iyeiiiiieeeé, iyeiiiiiieeeé,

Wimba, sólo tengo mi nombre
y mi pueblo con su kushma o su poncho,
rotos, por ahora, por ahora,
Wimba, dime, ¿dónde vagan las hormigas negras?
Wimba, espalda de lagunas de plata,

agogueeeee, agogueeee,

Wimba, ya viene el sol, ya los truenos lo anuncian,

washsssss, washsssss,
kiwishasha: uyariy muro pilpintucha, jaaassssh
Wimba, mi sangre es dulce y estalla,
Wimba, llegó la vida
por fin.

De: MARIRÍS.
FELICIANO MEJÍA.

♠ ARTE Y POESÍA EN FERNANDO CASSAMAR

TRES POEMAS DE FERNANDO CASSAMAR* EN CÍRCULO DE FUEGO. 
Por Gauvin de Longjoumeau  

PERÚ-Lima: Desde que el hombre descubrió el arte, ha intentado definir la poesía. Y jamás ha logrado acercarse a perfilarla, pues ella es un arcano, indefinible como el universo. Sabemos que existe, porque la sentimos y topamos con ella a diario; pero todos los intentos de sintetizar su noción han fracasado.

Existe un cuasi consenso para decir que es el poeta quien hace la poesía; pero la poesía no se hace: Existe en la realidad, en cualesquiera. Y ella es inherente al hombre. Pero no depende de él.

El clásico Gustavo Adolfo Bécquer ya lo sabía, al sostener: “Podrá no haber poetas; / pero siempre habrá poesía”

El llamado poeta no es sino aquel que hace versos o, trastrocando la lengua, hace prosa poética [Isidore Lucien Ducasse, por ejemplo] y logra el poema: Un artefacto lingüístico con el que accedemos a la poesía de la realidad [espiritual o concreta] vivenciada por el autor y aprehendida por éste por medio de la palabra en un idioma determinado. Pero es un hecho que a través de otras artes, cuando éstas llegan a ser superiores, magistrales, también accedemos a la poesía. Contémplece sino a un Bosco o a la fina poesía de El Greco en “El entierro del Conde de Orgaz” o los mundos poéticos a los que nos lleva la 9na. Sinfonía de Beethoven. O “El Beso” de Rodin.

Visto así el problema, nos acercamos, a nivel semántico, a tres poemas de Fernando Cassamar [*], tres excelentes textos que nos dan una poesía de nuevo tipo, agria a veces, a veces tierna, siempre preñada de rebeldía e ironía, de naturaleza conversacional y de temática contemporánea; tres atisbos de un autor, de un artista que se expresa con intensidad también con los pinceles, el ensayo y las ambientaciones. Pero antes debemos puntualizar, que de Cassamar no conocemos más poemas, y no sabemos aún de su anunciado libro “Poemas de Post-guerra”. Se trata de “Comisión de la Verdad”, “Lyndon Johnson” y “Setiembre Negro”: Tres aparatos lingüísticos de notable factura, cuidadosamente pensados para centrarnos en la poética de la guerra contemporánea en el Perú y en el mundo: La eterna lucha bélica entre el opresor y oprimido. Tres poemas que usa el resorte de los dialogal, unívoco, de una voz [el referente] que, como un trueno, se introduce en nuestra psiquis, frente a su auditorio, el lector, nosotros [el referido], para conducirnos a un solo objetivo: El desmontaje de los métodos del opresor nacional o internacional [el Imperialismo] y su quehacer repleto de cinismo y deshumanidad.

A través del desmantelamiento irónico de una justicia falsa que grafica la guerra en el Perú [poema “Comisión de la Verdad”], el proceso de manipulación de una conciencia que es la conciencia del pueblo norteamericano, vista desde la biografía imaginada de un negro de un gueto, para instrumentalizarlo como ente ejecutor de una política genocida de otro pueblo, pero desarmado [poema “Lyndon Johnson”] en medio oriente; y el daguerrotipo corrosivo de la lucha del pueblo Palestino [poema Setiembre Negro”]; Cassamar nos ubica en el centro del torbellino de las luchas contemporáneas, por medio de versos tersos, llenos de imágenes fulgurantes de naturaleza dantesca.

El dosificado hilo narrativo, el rompimiento del mismo para, de manera llana, natural, interpolar reflexiones sobre lo óntico, la puntual enumeración de maldades, como hechos naturales, sobre no sólo la abstracción de un pueblo sino seres específicos y hechos reales de hoy, el incisivo señalamiento $3>fórico de actos horrorosos que podemos constatar en la guerra del opresor; hacen de estos poemas testimonios de una conciencia lúcida sin concesiones. La poesía a las que nos remite estos poemas, es el campo donde hoy se define la confrontación de la luz contra la sombra, lo justo contra lo injusto, la humanidad contra la robotización de sociedades cosificadas. Y esa poesía, la poesía captada, aprehendida por Cassamar, es una trompeta de anuncio de una nueva etapa del Hombre construyéndose hoy y ahora en medio del holocausto general. 

Gauvin de Longjoumeau 
G. L. Perú, 31 de agosto de 2010. [*] Cassamar, Fernando, “Círculo de fuego”, plaqueta Nro. 1, Amaro Ediciones, Lima, marzo de 2010, 8pp.

♠ SETIEMBRE NEGRO (Fernando Cassamar)

Septiembre Negro

En el frío y dulce hotel dijiste, 'Fui Yo',
y te di la razón sonriendo
Tiempo después.
sumido en esta angustia de muerte,
contemplo el dolor de miles de inocentes 
/ desangrándose,
naciones carbonizándose
mientras pretenden arrancarnos los ojos.

Qué hacer en este Universo,
en el que todo se transforma
Donde tu rostro se multiplica en cada imagen,
atormentándome, masificándose
Donde todos parecen alistarse en las filas
/ de los verdugos
unificándose.

Y yo, 
sintiéndome desahuciado 
sin ti.
Como un planeta 
/ condenado a estallar continuamente
/ ante tanta ausencia,
soportando el horror de no poder soñar, 
mientras la explotación, la pobreza y el llanto
/ de los olvidados,
hacen reventar mis oídos.

Y pretender vivir, 
vivir pese a que este desdoblamiento
resulta más feroz que la muerte.

La sangre también impide respirar,
nos asfixia
Los imperialistas nos la proveen 
fría y raudamente.

Los asesinados en esto no mienten 
Nos estamos quedando solos
y tú te estás abandonando,
nos estamos quedando solos
y la maquinaria de coerción continúa
/aplastándonos.

Aquí ya nadie consigue huir
sólo suspiran y de repente desaparecen
Y si he de partir ahora, 
sumido en esta enfermedad mortal,
quizá deba planificar mejor este final
y servir a los sueños de los vencidos,
de los segregados de la constelación de la suerte,
de los que no se rinden, 
y ser un piloto de avión 
sobrevolando la Casa Blanca
o un palestino hambriento, desterrado,
caminando por las calles de Tel Aviv,
con el cuerpo revestido de explosivos,
con el cuerpo cansado de morir a cada instante,
con el cuerpo lacerado,
entre asesinos, misiles y bombas Made in USA
y estallar, estallar en ellos
¿Por qué?
Porque sólo los débiles pierden 
el aguijón cuando se defienden 
y ese aguijón es la vida 
Eso es lo que a los demás les estorba.

[Lima, setiembre del 2002]

♠ NECROLOGÍA DE LA RESISTENCIA (Poesía de Fernando Cassamar)

Necrología de la resistencia

La cultura sufre de hambre
No nos evadamos
Se nutre de nosotros.
La imaginación es redención para resistir
Despierta
Rescatémosla de este nuevo naufragio.
El arte es creación
Vía para una nueva conciencia.
Salgamos 
Que el arte tome las calles
Que tome las plazas públicas
Los antros 
Los lupanares 
Que circule por las arterias de Lima bombardeada
Que respire gases lacrimógenos
Que llore con nosotros
Que vomite
Que no se rinda
Él también puede luchar contra dictaduras
Puede amar a esta patria que se desangra.
Avancemos juntos mientras ellos disparan 
Mientras quieran matarnos
Ahora el arte es un revolver
Responde
De tus venas fluirán balas.
Fernando  Cassamar 

lunes, 6 de septiembre de 2010

♠ MINISTERIO DE LA CULTURA ¿Un saludo a la bandera? Nació sin presupuesto

Carlos Villacorta Valles
Finalmente se creó el Ministerio de la Cultura. Todo estaría bien si viéramos que los otros ministerios que se han creado anteriormente hicieran algo por la vida ¿Qué es del Ministerio del ambiente?
Los gobernantes son un chiste, no contentos de crear los días de casi todas las cosas: “Día del cebiche, del caucau, de la papa la huancaína, del emolientero, del carretillero…” ahora nos sorprenden empezando a crear tanto ministerio se les ocurra: Está en camino el ministerio del deporte, por ahí se habla seriamente crear el ministerio de Alan García para honrar el patrimonio de la lengua viperina cuando termine su mandato; también se habla por los pasillos de los “pasos perdidos” del congreso, debido a que la gente no lee, crear el Ministerio del Libro…
Pero el mejor ministerio lo creó el chichero Tongo el gordito ahora “pituco” “Sufre peruano sufre” en contra del ministerio “pare de sufrir”.
Le deseo lo mejor al flamante ministerio de la Cultura y su antropólogo social Ossio Acuña, que encuentre el presupuesto que no tiene, ¿dice del canon minero? Culturalmente se expreso de este modo: “Así como Chile saca de su canon minero un porcentaje para armamentismo, si hablamos nosotros de desarmamentismo, ¿Por qué no sacar del canon minero un porcentaje para desarrollo para la cultura y que eso quede establecido?”
Seguramente el flamante ministro no escuchó lo que dijo El ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez Gamarra: “los ingresos por concepto de canon y regalías mineras que en julio de 2008 sumaron 4.667 millones 327.102 nuevos soles se verá afectado en un 50% para el año fiscal 2009”. "En el caso del canon (año fiscal 2008) se ha transferido alrededor de 5 mil millones de soles y esto se verá afectado probablemente en un 50%", calculó en declaraciones a la radio RPP.
Cabe destacar que las ganancias de las empresas mineras han subido el año 2009. El Perú es el segundo productor mundial de cobre y zinc, el primero de plata y el quinto de oro. Más del 50% de las exportaciones peruanas corresponden al sector minero. Las riquezas son del Perú, pero no sus ganancias. Aquí aparece la congresista Lucianita León, hija del petroaudios León Alegría y su famoso "soy su hija pero so sé nada" con su “mecenazgo cultural” que significa devolverles el 50% de los tributos que pagan las empresas con dinero a quienes “colaborar con la cultura”. Ahora es Ley ¡Qué tal con…! Humberto Campodónico nos aclara al respecto:  Ley del Mecenazgo Cultural 

Y la ministra de Economía Aráoz sigue diciendo “no hay plata para cultura”.

domingo, 5 de septiembre de 2010

♠ LA ECONOMÍA DE LA LITERATURA


La economía de la literatura

Creación y dinero. Hoy los escritores se ven inmersos en un mundo de dinero, agentes literarios, promoción mediática, estrategias de mercadotecnia, ‘bestsellerismo’ y creciente desigualdad social. Aquí una mirada crítica de este fenómeno contemporáneo.
Por: Julio Ortega*
Domingo 5 de Setiembre del 2010-El Comercio.
Antes, toda reunión de escritores terminaba en un debate sobre política. Ahora, los foros de escritores están dominados por la obsesión con los premios, los agentes literarios, los concursos. Hasta los más jóvenes disputan su identidad en la lista de libros más vendidos. Deberían calmarse: todos estarán en una antología y todos ganarán un premio en España, por mera proporción estadística. No debemos extrañarnos porque ya se realicen estudios sobre la economía de la literatura y sobre el rol –literal, imaginario y, sobre todo, simbólico– del dinero en la vida del escritor del siglo XXI. Es sintomático que un colega español me dijera que el poeta Antonio Machado (1875-1939) fue más bien negligente. Y no faltará un neorricachón que culpe a Vallejo de su pobreza.
El gran dilema
La revista Nueva Sociedad, dedicada a los dilemas de América Latina, trata sobre uno de los más actuales y cruciales: el dinero. Un dilema, en primer término, histórico pues el oro del Nuevo Mundo produjo la banca moderna en Italia, y sustentó la primera gran burguesía en Flandes y en segundo término, filosófico ya que la ética protestante alentó el desarrollo del capitalismo. Fue también un dilema cultural, pues, la abundancia americana, hecha en la fecundidad del intercambio, postuló que el modelo de lo moderno es la mezcla. Pero el poeta y dramaturgo español, del Siglo de Oro, Luis de Góngora (1561-1627) se pasó la vida reclamando por “mis alimentos” y don Miguel de Cervantes protestó, en vano, servidumbre al horroroso Conde de Lemos en las vísperas de su muerte. 
Bolsillos vacíos
Buena parte de los más grandes escritores españoles conoció prisión y de muchos de ellos no quedan ni sus huesos: brazo, cabeza, restos, han desaparecido. La mejor crónica sobre el tema se debe a Juan Valera: un escritor no puede comprarle con sus magros ingresos un buen vestido a su mujer, concluyendo que “somos unos miserables”.
Machado le pidió dinero prestado a Rubén Darío para llevar a su mujer, enferma en París, de vuelta a su pueblo. Darío, a quien todos creían rico aunque era el más pobre, se lo consiguió. Vallejo escribió cartas lamentables pidiendo préstamos a los amigos, que se los giraban de buena gana. Gerardo Diego fue uno de los más generosos con él, pero cuando en una conferencia en Lima recordó el préstamo, Georgette Vallejo le arrojó unas monedas (ofendiéndonos, de paso, a todos). No en vano repetía Vallejo: “La cantidad de dinero que cuesta ser pobre”.
De páginas y billetes
Ernesto Cardenal, al narrar el Apocalipsis (durante el cual, según un economista, la inflación llegó al 120%), profetiza: “Y el ángel me dio un cheque del National City Bank / Y me dijo: Cambia este cheque./ Y en ningún banco lo pude cambiar porque todos los bancos habían quebrado”.
Habría que empezar por las grandes novelas latinoamericanas (para no demorarse ya en las de Balzac, Dickens o Flaubert) que giran en torno al dinero. “Pedro Páramo”, del mexicano Juan Rulfo, tiene su eje en la avaricia; como “Los ríos profundos”, de José María Arguedas, donde el avaro vacía de sentido al mundo, desde su centro, el Cusco. En cambio, en “La muerte de Artemio Cruz”, del mexicano Carlos Fuentes, la economía simbólica es moderna: Artemio es un capitalista corrupto, dueño de los medios, cuya acumulación termina devorándolo. Toda la novela hace el trabajo de luto: 350 páginas apenas alcanzan para su obituario.
Escribir para vivir
Es bueno que los narradores cobren muy bien por su trabajo y puedan vivir, holgadamente, del mismo. No todos tienen esa fortuna, cuya ecuación es reciente y está dictada por el mercado más que por la calidad de los libros.
No cabe sostener, sin embargo, que el éxito se debe a la mala calidad o que el fracaso económico bendice a lo mejor. Acabo de ver la lista de los libros más vendidos en Chile: todos, sin excepción, son basura.
El problema, en fin, no está en las altas y bajas de la bolsa literaria, de por sí inflacionaria.
A pesar de los sociólogos de la literatura (que torturan a sus estudiantes con encuestas a los vecinos, cuyas lecturas delatarían su clase social), no hay reglas en estos temas. Incluso la proporción calidad-rédito no está decidida de antemano, por más que lo que más vende suele inspirar horror y piedad.
¿Cuál es el valor?
¿Se puede cobrar por unas charlas sobre Sarita Cartonera, la pequeña editorial alternativa, nacida del reciclaje, que empezó el poeta argentino Washington Cucurto? ¿Puedo, sin pestañar, recibir un pago por una crónica en que protesto por la muerte del disidente cubano Orlando Zapata? Algunos ejemplos son dignos de consideración. José Saramago creó una fundación para ayudar a jóvenes escritores. García Márquez donó tanto dinero a tantas causas perdidas que su mujer sopesó la necesidad de proteger a sus hijos. Tomás Eloy Martínez, con quien compartí la alarma de estos temas, me confió que sostenía una escuela en su pueblo. Pero quizá la mayor lección se la debo a la Nobel de Literatura 1993, la escritora estadounidense Toni Morrison: cuando la invitamos a una semana de diálogos en la Universidad de Brandeis pidió dividir sus honorarios con una fundación educativa. Se trata, en efecto, de la pregunta por nuestro lugar de escritores en estos tiempos de más pobres y desiguales distribuciones. O sea por el lugar del otro en ti.
[*] Escritor y crítico literario de la Universidad de Brown.