viernes, 13 de julio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XVII


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XVII
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es



EL DOCENTE DEBE SER AMIGO, MAESTRO Y DISCÍPULO DE SUS ALUMNOS. Ello va a generar necesariamente, una disciplina consciente y racional, justa y voluntaria.



3.15. TRANSFORMAR EL SISTEMA EDUCATIVO MUY DESARTICULADO EN SUS NIVELES INICIAL, PRIMARIA, SECUNDARIA Y SUPERIOR EN UN SISTEMA INTEGRADO.


El Perú es un país sometido y subyugado al imperio del capital extranjero, que es lo que complica el desarrollo de su personalidad y complejiza aún más su multiculturalidad y le hace sumamente indefinido, fragmentado y difícil.

Todas sus políticas son impuestas desde afuera, lo que nos desarticula completamente con la realidad, reflejándose muy pronunciadamente en el ámbito de la cultura (principalmente medios de información como la TV y la información radial) y la educación, que son los instrumentos más utilizados para debilitar y deformar nuestra personalidad como nación y como ciudadanos auténticos y libres. Esto no es novedad, todo el mundo lo sabe.

     Particularmente en educación, aparte de los miles de problemas que afrontamos por esta situación, tenemos el problema muy común, cual es el de la desarticulación de los niveles educativos y lo que es peor, el Ministerio de Educación no tiene o por lo menos no se conoce un programa o política tendiente a resolverlo.

      Hay una insuficiente e inadecuada relación de niveles educativos. Inicial, primaria, secundaria y superior cada uno por su lado. Desarticulación por todas las esferas académicas, en todos los niveles educativos y sobre todo entre la educación y la sociedad. Cada uno al margen del otro, totalmente desintegrados, con sus responsabilidades propias es cierto, pero, reitero, cada uno por su lado. Por eso el estribillo de que secundaria arrastra los problemas de primaria y, algunos docentes secundarios, socarronamente dicen “los profesores de primaria no trabajan bien” y, los universitarios se quejan de los secundarios. Quejas de sus protagonistas los docentes contra docentes, sin ver el fondo del problema y el sistema que lo amamanta.

      Por ejemplo, la secundaria lejos de ser continuación de la primaria es su otra orilla. Pero, lo más desproporcionado, es el examen de ingreso a las universidades en comparación a lo que se enseña en las instituciones educativas secundarias. Son dos aspectos diferentes que ha creado la necesidad de las academias que, prácticamente se han convertido en otro nivel educativo y el más costoso y el paso indispensable si se quiere ingresar a la universidad. Ahora los niveles educativos son: Inicial-primaria-secundaria-academia y superior. Academia que incluso los pobres estudiantes lo llevan en forma paralela con la secundaria desde el 3er año. Todo el sistema y ambiente capitalista liberal apunta a la universidad, pero no prepara para la universidad.

Actualmente se ha dado en llamar “Educación Básica” a inicial, primaria y secundaria, sin ningún criterio integrador en la práctica, sólo en el nombre.

      Pero, lo más agravante de esta desarticulación se da entre los resultados académicos (educación-aprendizaje) y la realidad (sociedad-capacidad). Experimentar que lo que estudio y aprendo no me sirve para ser eficaz en este mundo de conflictos sociales es desgarrador.

 Ver que otro ocupa un lugar inmerecido, sólo por un cupo politiquero u amiguismo, que es lo mismo decir por corrupción, realmente desacredita mi nivel educativo.

En este sistema capitalista es fácil ser un buen alumno y adquirir capacidad, pero ello no me asegura la oportunidad de ocupar un lugar destacado en la sociedad.

Por esta razón, son los propios docentes de inicial, primaria y secundaria que deben coordinar y articular su trabajo y, particularmente los de secundaria deben desarrollar más trabajo vocacional con sus alumnos, más pegado al mundo de las profesiones. Los propios docentes deben romper esas vallas que los distancian de cada nivel educativo, sin desmerecimientos de ninguna clase.

Se impone pues por otro lado, la lucha permanente por una pedagogía transformadora que contribuya en la consecución de una Sociedad mejor.

3.16. TRANSFORMAR EL AUTORITARISMO DISCIPLINARIO ESCOLAR EN CONSECUENTE AUTODISCIPLINA Y/O DISCIPLINA CONSCIENTE, CON UN REGIMEN DE CORRECCIONES Y ESTÍMULOS DEMOCRÁTICOS.

Si UD. mi querido docente, hace una reflexión profunda sobre la disciplina, se va a dar cuenta que ésta no es un instrumento de educación (conforme a veces se cree). Es al revés, la disciplina es uno de los logros de nuestra educación. Es decir, es el resultado de la educación que brindamos. Por ejemplo, nos cansamos de hacer normas de convivencia, repetir reglas, formas de comportamiento, Reglamento interno. Amenazamos con la sanción, la expulsión, dejar sin recreo, llamar a los padres, etc. Y, la indisciplina sigue igual o peor, sobre todo cuando no estamos presentes.

 La disciplina no es parte de la naturaleza humana, son condiciones que es preciso crear por medio de la educación y la persuasión.

      Por el miedo se puede bajar la indisciplina, es decir la imposición de leyes o reglas, pero el contexto es hostil, indiferente, incumplimiento de aquellos que deben ser los primeros en cumplir, entonces algunos niños y jóvenes retan al sistema con un comportamiento diferente a lo establecido, nos retan a los docentes. ¿Qué se ha logrado? Nada más que un régimen que no sólo no responde a los intereses en nuestro caso de los alumnos, sino también un régimen que no se cumple.

      Es común observar en algunos docentes una doble actitud: Cuando están entre ellos, son alegres risueños y desenvueltos y, cuando entran al aula, se ponen rígidos, serios, con rostro adusto y severo. Se transforman en “autoridad”. “Si no éstos (alumnos) no me hacen caso”. Dicen.

      Ahora bien, tiene que haber una “buena disciplina”, pero ésta tiene que ser racional y justa y el que cumple tiene que estar consciente de ello, es decir participar, proponer y aprobar y luego aplicarlo voluntariamente. Estoy diciendo que el alumno democráticamente debe proponer sus formas de comportamiento, discutirlo y analizarlo en una Asamblea Escolar exclusivo para ello. Es lo justo. Es lo que reclamamos a las autoridades. Son ensayos de una Escuela nueva y mejor en perspectiva de la forja de una Sociedad mejor. ¿Quién lo tiene que hacer? Sólo un docente justo. EL DOCENTE DEBE SER AMIGO, MAESTRO Y DISCÍPULO DE SUS ALUMNOS. Ello va a generar necesariamente una disciplina consciente y racional, justa y voluntaria.

Necesitamos entonces una disciplina consciente y racional, justa y voluntaria. Ante todo democrática ¿Cómo lograrlo?:

      1.- El docente debe hacer el esfuerzo de inculcar a sus alumnos objetivos y metas y cómo lograrlos y cumplirlos.

      2.- Debe entender el docente que la disciplina no es uniforme, cada alumno tiene sus características y forma de trato.

3.- Debe crearse Asambleas Escolares para ello, quien sabe para todo, donde sea el escenario del análisis y la síntesis, de la propuesta y el debate, de la teoría y la práctica, donde se acuerdo y se aplique, para luego volver a analizar lo cumplido y lo no cumplido y sacar lecciones de los errores. Quien piense que el alumno no puede, está equivocado, muchos lo decimos por experiencia. Al principio por supuesto  es complicado, al final lo nuevo se impone.

      4.- En el caso de problemas serios de conducta o aprendizaje, debe formar pequeños colectivos de apoyo: Los amigos solidarios que vienen a ser los guías y asesores del niño y/o joven en dificultad y planificar juntos la alternativa de solución, jugando dialogando y persuadiendo.

       La palabra clave es persuadir, para crear conciencia. Se moviliza toda el aula y, cada logro debe ser celebrado con júbilo también por toda el aula. Al final vamos a tener estudiantes observadores y reflexivos y poco a poco vamos a lograr una disciplina consciente y democrática.

La persuasión y la educación antes que la imposición. Es decir crear la necesidad de la disciplina y luego la autodisciplina.

Cierto nivel de severidad es necesaria algunas veces, pero como parte de la lección. Son los extremos: No es lo mismo decir por ejemplo ¡No lo hagas!, (con violencia y severidad), a decir, por favor no lo hagas, con firmeza y persuasión.

Que el sistema no te deja, pues hay que sacarle la vuelta al sistema; aplicando una pedagogía transformadora, que contribuya con una sociedad consciente y mejor.


viernes, 6 de julio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XVI


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XVI
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es





3.13 TRANSFORMAR EL CARÁCTER IMPERATIVO E INFLEXIBLE DE LA GESTIÓN EDUCATIVA EN UNA GESTIÓN AMPLIA, FRESCA Y COOPERATIVA

Salvando algunas excepciones honrosas, las direcciones y subdirecciones de las instituciones educativas, son un fastidio permanente. Peor si éstas se convierten en agencias autoritarias, convirtiendo las gestiones en un acto desagradable y desarmonizante.

      El Perú es una extensa prisión administrativa, donde la gestión es un martirio. Escuchar  es la habilidad para desviar o simplemente para imponer. Un sistema donde los que tienen dinero abusan de la ley y las normas y para el ciudadano común no se hace nada, porque “no lo dice la ley”.

      Sin ningún tipo de iniciativa, orientación y consideraciones con la realidad, imponen las normas y directivas a pie juntillas, en una flagrante agresión al necesario e indispensable sentido común y, las normas y directivas en sus dioses.

      En el caso del seguro social, que son centros de la salud, es patético, la gestión es algo aberrante, el pobre enfermo, pierde lo poco de paciente que le queda y agrava más su situación de salud. Las UGELES están peor, un simple trámite tiene que pasar por cuatro manos.

      En el caso de nuestras instituciones educativas, este tipo de gestión y administración, son una traba intelectual al trabajo pedagógico de calidad. Los malos directores y subdirectores aluden siempre a las normas y directivas, para hacer las cosas, ante alguna sugerencia o iniciativa novedosa de los docentes. En todo caso dicen “voy a consultar”, buscando inferir sutilmente lo que ellos tienen dentro, un amor enfermizo al cargo, tienen miedo de perder su puestecito; recurren a la  amenaza y el miedo de la sanción, ya sea velada o de frente, en una clara confusión entre autoridad y autoritarismo.

     Ahora bien, no se quiere decir que no se cumpla con la ley, por el contrario, buscamos más bien la armonía en el cumplimiento de la ley y la realidad y los objetivos estratégicos que es inexistente por el supuesto del manejo técnico. “Yo soy técnico” dicen algunos, sin conocer absolutamente nada de lo que ello significa o para esconder sus limitaciones cognitivas.

      Precisamente, lo técnico, es el conjunto de actividades y tareas estratégicas y operativas para gestionar correctamente y conducir los recursos, armonizando los medios, que son los propios recursos, procesos y actividades, con los fines que son los objetivos o propósitos a alcanzar.

      Por tanto, técnicamente hablando, no sólo nos estamos refiriendo a los procedimientos practicistas, sino al manejo teórico y práctico de lo que queremos hacer, en este caso de la gestión.

      La buena gestión o el buen administrador será el que sabe interactuar los dos aspectos indispensables que tiene toda gestión: La estratégica, que son los objetivos bien definidos y la operativa, que son las acciones y procedimientos para llegar al objetivo y, si estos se amparan fundamentalmente en la realidad y necesidades del usuario, será dialéctica y científica, dándole a la gestión, en nuestro caso, educativa, una sensación y sobre todo definición amplia, fresca y cooperativa.
     
Un jefe, debe tener tres características básicas (Directores de IE):

      1.- Democrático-crítico.- Buscador en el desarrollo de su habilidad para coordinar, escuchando y promoviendo todos los puntos de vista. Debe ser un promotor de la participación. El mito del “buen profesor” del que no dice nada, no critica y se dedica en exclusivo a su aula debe desaparecer.

      2.- Científico renovador.- Saber cuando aplica una directiva en todas sus letras y cuando la conjuga con la realidad. Un buen gestor, distingue claramente, normas y directivas de función y normas y directivas de consenso, de lo contrario, anulan la iniciativa y el espíritu renovador.

      3.- Organizador defensor.- Debe ser un gran organizador de las condiciones democráticas y un gran defensor de sus trabajadores, porque fue maestro y sabe cómo es. Los “patroncitos” o “representantes del Ministro de Educación” deben ser combatidos, porque es desalentador.

      El peor error de la gestión es desalentar a los integrantes de la institución, provocar en ellos, inseguridad y amargura. Y, ésta se da cuando el trabajador siente que su participación es estéril o es burlado, cuando no se cumplen los acuerdos y lo peor, cuando se hace lo contrario.


3.14. TRANSFORMAR LA SUPER EVALUACION ESCOLAR ACTUAL QUE NOS VUELVE SUPERMAESTROS, EN UNA EVALUACION CIENTIFICA, DEMOCRATICA Y EQUILIBRADA

Las evaluaciones escolares son una especie de sanción. Lejos de ser una comprobación de logros, avances y dificultades, se han convertido en una letanía del “sí estudió” y el “no estudió”. En definitiva el mito del “buen alumno” el que obtiene notas altas y del “mal alumno” el que obtiene bajas notas o desaprobatorias. Pocos son los maestros que se dedican a enterarse de las causas de las bajas notas en las evaluaciones

      Sin embargo, estas evaluaciones escolares cuantitativos son el eje de la educación. Es el factor que está altamente fortalecido dentro de la educación. En otras palabras: El eje de la educación es la evaluación y su nota, impuesta por el Ministerio de Educación.

      Cuando el maestro dice: “Este es el rol de exámenes” o en todo caso “mañana tomo examen” en el tono que lo diga, suave o fuerte, siempre causa temor y ansiedad en el estudiante. Y, es que precisamente, el informe que tiene que presentar sobre promoción y repitencia está basado en esas evaluaciones. De esta manera: El alumno se prepara para el examen; el padre exige a su hijo un buen examen; el profesor informa las notas de los exámenes. La palabra examen o evaluación es un fantasma que recorre todas las aulas, las calles, el hogar y la cabeza de todas las autoridades educativas. Es un problema más del sistema.

      Tanto es así, que se ha generado un prejuicio muy arraigado que, “de un 50% a más de notas desaprobatorias el malo es el docente”, de tal manera que este docente que pueda encontrar esta realidad en su aula, para aminorar la situación y no tener el problema de porcentaje mayor, emplea todo los recursos que le es posible: revisión y nota de cuadernos, una asignación, un trabajo adicional, etc. Como puede comprobarse, todo referido a evaluaciones y notas, pero no a investigar las reales causas y atacar por ahí. El sistema y su tiempo realmente no te permiten tomar otros factores, te encajonan en la nota.

¿De dónde proviene esta antieducación? Completamente comprobado que viene de las insulsas “autoridades educativas”. Mire usted lo que están haciendo ahora con los propios docentes, la calidad de su trabajo de enseñar, lo van a medir y controlar mediante las evaluaciones punitivas,  según Ley. El problema central es que a la educación se lo está mirando como una fábrica de enlatados. Si se pensaría en seres humanos, no se fabricarían notas; se evaluaría personalidad y valores, actitudes y conductas, ¿cómo? He ahí el quid del asunto, ¡no quieren pensar!

      Llegó la hora que esta situación se contemple con mayor seriedad. Proponernos (Los propios maestros, porque nadie lo hará por nosotros)) una evaluación científica, democrática y equilibrada. Esto es: Lograr que la evaluación vaya más allá del examen cuantitativo numérico. Aproximarnos un poco más cerca de la realidad del alumno, escucharlos a ellos: Suscribir datos, criterios, consignas y propósitos de orientación y mejoramiento del rendimiento académico pero, ante todo, de actitudes y conductas, no sólo del alumno, sino también del profesor. Autoeducarnos debe ser una constante práctica; analizar el proceso del aprendizaje, la programación curricular. Debe haber un espacio prudente para ello dentro de la calendarización. El equivocado concepto: A más dictado de clases mejor calidad debe superarse; porque no permite el intercambio de experiencia docente ocupando algunas horas de clase. La práctica ha demostrado que no es así. La cantidad no puede ser sinónimo de calidad. Hay que buscar que mejorar esta situación. Lograr que la evaluación sea parte de la lección no el fin. Parte del conocimiento no el cuco. Basta de las súper-evaluaciones que nos convierten en súper-maestros.

      La evaluación debe ayudar a aprender cualitativamente: Investigar la realidad, saber analizar y sintetizar, saber poner en práctica los conocimientos, ser más autónomos y responsables y buscar constantemente la perfección de la capacidad y las habilidades. Ser cada vez mejor.

      La evaluación debe ser liberadora: No debe calificar “el éxito” o “el fracaso”, sino el proceso, el avance y desarrollo para ser mejor persona y contribuir en la transformación de los demás y la sociedad.


viernes, 29 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XV


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XV
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es

Sacándole la lengua al sistema neutrista y engañoso 



3.11. TRANSFORMAR EL NEUTRISMO ENGAÑOSO DE LA EDUCACIÓN, EN VERDAD MOTIVADORA PARA EL CAMBIO SOCIAL ESTRUCTURAL

Desde que el dinero se apoderó del mundo, decide sobre nuestras vidas, y la educación es su mejor aliada; formando los que mandan y los que obedecen, quien piensa y quien no, quien habla y quien no, a quien promocionamos y a quien no, etc. De manera sutil, engañosa, nos imponen creencias y mitos como “Caballos de Troya” que amenazan nuestras conciencias y, en forma directa a través de leyes, normas y directivas que regulan nuestras conductas y nuestras decisiones.  

Sutil y engañosa porque nos tejen el manto y el vendaje de la supuesta neutralidad de la educación en ideología y política. En todos sus textos y leyes abogan por el neutrismo de la educación: “nada de política”. Y, cuando se producen hechos y críticas al sistema de inmediato lo relacionan que “está haciendo política”. Entonces, “eres un radical”, te dicen despectivamente para desacreditarte. Hay pues el gran interés de mantenernos en la ignorancia y fuera de los hechos económicos, ideológicos y políticos.

Ellos sí pueden hablar de política y nosotros simplemente aceptar, callar e implementar. Te prohíben hacer y saber más de lo que ellos te proponen. Nos hacen creer que van a resolver los problemas.

Melifluamente nos hablan de “reforma educativa”, “cambio educativo”, “modernización educativa”, “globalización de la educación”, “emergencia educativa”, “calidad de la educación”, “remuneración justa para los maestros”, etc. Y la práctica nos ha demostrado que no es a nuestro favor. Ellos necesitan esos cambios para hacerlos corresponder con sus viejos y nuevos intereses.

Los docentes debemos enseñar a: 

Creer en la vida y que el capitalismo ha distorsionado.
Creer en la honestidad del pueblo y en la riqueza que producen y que otros se la apropian y consumen, aprovechando su posición dominante.
Creer en el poder liberador del pueblo organizado cuando se da cuenta que le están engañando y condenando al hambre y la miseria.
Creer en que no todos tienen las mismas oportunidades. Pero, algún día la lucharán y, democratizarán y liberarán también las oportunidades.
Creer en que no es justo que los incapaces sigan gobernando, porque no han resuelto el hambre y la pobreza de nuestro pueblo, pero sí la suya a costa de ese sufrido pueblo.
Creer fervientemente en que me están engañando cuando me dicen que la educación no es trasmisora de ideología y política de los que tienen el poder económico.
Creer que algún día las cosas tienen que cambiar y que la justicia y la libertad reinarán sobre la tierra. Y que todos nosotros debemos ser artífices de ese cambio.

No creer en los que defienden las promesas que nunca se cumplen y no creer en los que defienden el sistema y Estado de Derecho imperante, porque están defendiendo lo que antes se apropiaron y no soportan el sentido de la justicia y menos el respeto al derecho que nos da la condición de ser humanos.

Por esta razón, es nuestra obligación  desmontar el neutrismo engañoso de la educación, puesto que detrás de ello se encuentra una ideología y política que nos inmovilizan, nos quitan la esperanza y las oportunidades, nos roban la memoria y nos regalan el olvido para aceptar la forma como vivimos.

Es vital entender que, lo fundamental de la acción educativa es la praxis ideológica y política para la transformación liberadora. Al margen de ello no hay nada. Sólo retórica y rutina. Tantos ya lo dijeron, es hora de pensarlo bien. El día de todas maneras viene.


3.12. TRANSFORMAR NUESTRAS INSATISFACCIONES, CARENCIAS Y SUFRIMIENTOS EN FUENTES DE CREATIVIDAD


Nuestras carencias no nos deben inmovilizar, ni convertir en entes negativos y pusilánimes, ni mucho menos aduladores y defensores del sistema.

La creatividad es la iniciativa y la voluntad para hacer las cosas que nos favorecen y favorecen a todos. El asunto es empezar, juntarnos con otros que quieran lo mismo, plantearnos ideas y proyectos que tengan relación con la realidad y la práctica. Luego perseverar, perseverar siempre, aprendiendo de cada error. Algún día tiene que lograrse. En sus inicios, todo puede estar en contra, al final se tiene que conseguir.

Está demostrado hasta la saciedad, que el capitalismo no va a resolver nuestros problemas, menos los gobiernos de turno que lo representan. Estos sólo se dedican a resolver la crisis de los “empresarios” y los inversionistas, porque de ello reciben grandes regalías. Por ejemplo cuando dicen “estamos saliendo de la crisis” se refieren al de ellos. El pueblo les interesa un pepino. Todo ello debemos reflexionar con nuestros alumnos.

Pues bien, una de las formas de mejorar nuestra creatividad y aprendizaje, pasa simple y llanamente por LEER y APRENDER. Aprender a cada minuto. Aprender es identificar nuestras oportunidades. Pero, la clave es ¿QUÉ APRENDEMOS Y CÓMO? No se trata de leer libros y más libros, es sólo la primera parte. Lo fundamental es saber leer y aprender de la vida práctica. Saber distinguir la realidad de la mentira y educarnos para transformar. Darnos cuenta que nuestra indiferencia refuerza este sistema hipócrita. Nuestros chicos lo deben saber.

Tener cuidado al leer los libros, casi todos los justifican de una u otra manera y, los que son críticos y dicen lo contrario, se nos tiene prohibidos. ¡Falso! Sale a decir el capitalista o el que tiene mentalidad capitalista o individualista: “Yo leo lo que me gusta” y pregona a grandes voces, con grandes imágenes y publicidad sobre la libertad de expresión.

Algunas gentes también repiten como loros: “Yo leo lo que me gusta”, y, éstos todavía lo mejoran. “a mí nadie me obliga a leer tal o cual cosa”. Nada más falso, parece que fuera cierta tanta libertad. Basta leer la vida práctica para darnos cuenta que no es así, todo el sistema que vivimos está inferido, inducido para inclinarnos sólo a determinado tipo de lectura o libros y, generalmente son aquellos que aparentan neutralidad o aquellos libros y novelas que defienden e impulsan el sistema a través del desarrollo del individualismo; aquello que se ha dado en llamar “hombres de éxito” “hombres de progreso”, últimamente por ejemplo, los difundidos y profusos libros de autoayuda.

Si usted ha leído alguna vez los libros que se promocionan por los diferentes medios de comunicación, sea de poesía, cuento, novela, familia, historia, etc., todos, absolutamente todos son referidos a los atardeceres citadinos, a los harapos elegantes, a la sonrisa de los árboles, a las piedras que tienen alas; dicen que es el “gusto elevado”,  “moderno”,  “de nivel” “de casta”. Sabemos perfectamente que tal “gusto” no es gratuito, su finalidad primera es evadir los conflictos sociales y evadir la realidad concreta.

También sabemos perfectamente que el éxito en este sistema se mide por el dinero, no por el desarrollo humano. El modelo de sociedad exitosa del sistema, está referido al desarrollo industrial y sobre todo del consumismo. Eso estaría muy bien si como consecuencia, se asegura la esperanza de vida nuestro pueblo, se asegura sus logros educativos y sobre todo un alto nivel de ingresos que sean necesarias para satisfacer todas sus necesidades, planteadas incluso por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Pero no, su ambición es tal, que no les interesa el ser humano a no ser que les genere más dinero. Sólo se le paga lo mínimo para que sobreviva y, no pueda pensar, leer y darse cuenta de su situación.

No olvidemos en nuestro caso de docentes, millones de jóvenes y niños van a seguir siendo perjudicados si seguimos con lo mismo. Basta de preparar servidores útiles a este sistema injusto.

Debemos mejorar el aprendizaje a favor de nuestro pueblo. Más desarrollo creativo para la liberación. No hay nada más humano que la acción transformadora para la liberación. Sólo la transformación liberadora da sentido a nuestra existencia. Todo éxito tiene que priorizar al ser humano.


miércoles, 20 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIV


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIV
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es




3.10. TRANSFORMAR EL GREMIO SINDICAL EN UN FACTOR PEDAGÓGICO, IDEOLÓGICO, POLÍTICO Y REIVINDICATIVO A FAVOR DE LOS MAESTROS Y EL PUEBLO, EN FUNCIÓN DEL CAMBIO SOCIAL ESTRUCTURAL



El cuadro histórico económico y social actual, y la experiencia sindical general, nos demuestran que, así como la educación y la condición del maestro no cambian sustancialmente si no cambian las estructuras económico-sociales que los determinan; así también la educación transformadora no puede quedar abordada integralmente, sino ocupan un lugar importante los gremios sindicales y en particular el de los maestros: El SUTEP, tanto en su composición social, ideológica y política, como su fuerza interna impulsora y práctica de sus integrantes.

      En el caso particular del magisterio peruano, el 100% somos de origen obrero, campesino y  pequeña burguesía empobrecida (empleocracia). Pero, por condición misma de profesionales pequeñoburgueses, el 80% adoptamos la actitud y la ideología y política de esta clase social*. Y,  por la situación del bajo salario, somos lanzados a los brazos de la extrema pobreza.

      Hasta hace poco,  casi el 95% de maestros, por lo menos por inscripción, pertenecemos al SUTEP, distinguidos básicamente hasta por cinco características que son las siguientes:

      1.- Un sector considerable de conservadores, tanto en su práctica pedagógica y en su pensamiento ideológico y político. “Ni chicha ni limonada”.
      2.- Otro pequeño grupo, militantes en partidos políticos, tanto de derecha y de izquierda, siendo el sector activo y dominante el de izquierda.
      3.- Los “innovadores” funcionales del sistema, el apoliticismo y el neutrismo. Trabajan y trabajan, no quieren perder horas, “eso es robar al Estado” dicen serios y enfáticos. Algunos paran buscando su “ascenso” a algún carguito y para ello son muy condescendientes con los políticos de turno y cuando lo logran, hasta te desconocen. No es porque el poder los cambie, sino que, no han tenido la oportunidad de mostrar sus verdaderas entrañas y, el cargo es su gran oportunidad. ¡Ojo! ¡Cuidado! Hágase una introspección seria, UD. Puede ser potencialmente uno de ellos. Vea si tiene las características descritas líneas arriba. Peor si está fuera del SUTEP.
      4.- Los que optamos por una posición equilibrada y progresista sobre todo, buscando que la práctica sindical y política, vaya en concordancia con el trabajo renovador pedagógico. Firme posición de combate contra el sistema, tanto sindical como pedagógicamente, en función del cambio social estructural. Es erróneo y perjudicial separar lo sindical de lo pedagógico.
     5.- Los políticamente sectarios y dogmáticos, dispuestos a todo por el control y hegemonía de su gremio, porque le saben sacar todos los beneficios personales y de grupo posibles. Muy alejados de una práctica pedagógica coherente, prefieren siempre la licencia sindical. Confunden generalmente el sindicato con su partido, distorsionando el frente. Son gremialistas y sindicaleros. Muy diferente a ser sindicalista.

       En sus 46 años de vida sindical que tiene el SUTEP, se ha impulsado solo 3 (tres) congresos pedagógicos (1974-2001 y 2010), que han caído en el olvido porque no tuvieron implicancias aplicativas prácticas. Esto se complejiza aún más porque, en esa cantidad de años las luchas no han podido mejorar casi nada nuestro salario, y lo poco que se ha podido conseguir, el elevado costo de vida los ha pulverizado. Sin embargo, sin el SUTEP estaríamos peor. Desde 1972, año de creación del SUTEP hasta la actualidad, según analistas serios como IPP (Sigfredo Chiroque Chunga), nuestro poder adquisitivo  ha disminuido más del 50%, lo que quiere decir que, si los maestros, antes podían hacerle aguantar a su magro salario, por lo menos una semana, en la actualidad ni un solo día, porque lo tienen anexado a sus préstamos. Salvando honrosas excepciones, los maestros hace tiempo que no recibimos un salario completo.

      Precisamente, los problemas descritos, han arrastrado serios inconvenientes y confusión institucional al interior del SUTEP. Las grandes masas de maestros optan por relegarse de los eventos, de las decisiones, de las propuestas y de su oportunidad incluso de participación como candidatos a dirigentes; quedando sólo un pequeño sector que participa  ante la indiferencia de los más. “El SUTEP no me sirve para nada” dicen y repiten equivocadamente. Confundiendo la institución con la práctica de sus dirigentes hegemónicos y eternos.

      Ahora bien, todo organismo, sea el tipo que sea, tiene tres componentes básicos de funcionamiento que interactúan y se condicionan, si uno de ellos falla, la organización afronta los problemas que de ello derivan. Estos tres componentes básicos son: Conciencia, Organización y dirección. En el caso particular del SUTEP están funcionando de la siguiente manera:

      1.- Conciencia.- Los maestros siempre han demostrado un gran espíritu de lucha combativa, son creativos y valientes, sobre todo las mujeres. Su elevada conciencia y convicción les impulsa incluso a arriesgar su propia vida. Sean militantes del Sutep o no. Aunque actualmente esa combatividad ha bajado.

      2.- Organización.- El SUTEP ha demostrado ser un poderoso organismo de nuevo tipo, una institución de ejemplo gremial, ningún gobierno de turno le ha podido liquidar ni dividir. Ha sobrevivido hasta en los peores momentos.

      3.- Dirección.-  Una sola tendencia ha hegemonizado su dirección desde el nacimiento del SUTEP,   no están de acuerdo con elecciones universales a todo nivel; que es el espíritu democrático más genuino o por lo menos más participativo. Si somos honestos ¿Por qué temer una elección universal gremial? Donde los maestros puedan elegir al candidato de su preferencia. Hay mecanismos e instituciones democráticas que pueden ayudar. Sin embargo, ello no sucede, ocasionando que actualmente las Bases Regionales se rebelen y realicen sus luchas, dejando a un lado a sus dirigentes nacionales, a quienes les consideran oportunistas, traidores y pro patronales.

      Entonces, si los maestros desean que su gremio sindical se transforme en factor esencial democrático y contribuya con la pedagogía transformadora, tienen que aprender a distinguir cuál de los tres componentes básicos está fallando y entablar decididamente la lucha para corregirlo. –Actualmente falla dirección- Tampoco olvidar que el SUTEP es la institución, que es muy diferente a decir dirigentes. En el sistema que vivimos es una necesidad contar con un gremio sindical poderoso y con dirigentes honestos y transparentes. Es fundamental por ello utilizarlo correctamente.

      Por gusto José Carlos Mariátegui no habría dicho que:

“De todas las victorias humanas les toca a los maestros, en gran parte el mérito. De todas las derrotas humanas les toca en cambio en gran parte, la responsabilidad”

   

 

* La pequeña burguesía, es una clase intermedia. Aspira al ascenso individual, es individualista, muy egoísta. Siembra dispersión y división dentro de la clase trabajadora. Cuando adquieren la ideología del proletariado, se suman al sindicalismo clasista y a la revolución, pero su corazón sigue siendo capitalista; si logran un cargo burocrático, manifiestan sus dos caras: adulan al patrón cuando están frente a él y le critican a escondidas para quedar bien con los trabajadores.


viernes, 15 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIII


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIII
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es





3.9. TRANSFORMAR EL ROL PASIVO DEL MAESTRO EN UNO MÁS ACTIVO, PROTAGÓNICO Y CRÍTICO EN FUNCIÓN DEL CAMBIO SOCIAL ESTRUCTURAL.



I

Honrando las excepciones, los docentes hemos perdido la fuerza y el espíritu para el cambio transformador si alguna vez lo hemos tenido. No basta desearlo, hay que ponerlo en práctica. El docente debe ser leal consigo mismo y trabajar como debe ser. Debe asumir un compromiso personal, superando el recelo uno del otro, que hace que un docente sea enemigo del otro. La primera lucha fundamental que debemos emprender los docentes es la lucha cruenta contra uno mismo e imponernos una conciencia educativa científica y colectiva. Significando ello, la necesidad de participar en la acción transformadora, fortaleciendo siempre al colectivo. Es una búsqueda constante de abstraer la realidad y actuar sobre ella para transformarla, dando y adquiriendo; porque, la educación  se adquiere y se da. Al igual que la conciencia de clase. Así nos transformamos en maestros. Cualquiera no es maestro.


II

El maestro de acuerdo al desarrollo histórico social concreto, debe ser el primer nacionalista, en el sentido de lo nacional, abrigar en sus profundidades y en sus actos, un gran espíritu nacional, traducido en una pasión inextinguible por nuestra cultura andina y amazónica en todos sus legados, y a la vez debe ser un internacionalista lúcido, capaz de engarzar lo nuestro con el mundo, sobre todo con el avance de la ciencia y la tecnología de la comunicación y la información y el pensamiento de transformación social. A la par que respeta las leyes, deber ser libre y autónomo, sin libertad y autonomía no hay desarrollo, sino sumisión y sujeción.

      La cultura andina y amazónica debe conjugarse con el aprendizaje del quechua en todos los niveles. Todo maestro debe saber quechua. Y, para ello debe facilitársele todas las herramientas y metodologías del caso, principalmente actitudes que le induzcan a desarrollar y fortalecer nuestra diversidad cultural, etnias, lenguas, costumbres y tradiciones de nuestros orígenes, con una potente educación bilingüe.

      Para ello necesita desarrollar y fortalecer su pensamiento científico, caminar la ruta de la dialéctica, ser un auténtico político que hace educación y democracia. Desarrollando estrategias, metodologías y contenidos que forje en los estudiantes las mismas características.

III

La sociedad peruana y el mundo nos imponen un reto: Saber interpretarla, entenderla para transformarla. Las instituciones educativas y la familia son los principales medios para ello, construyendo los núcleos organizadores, los centros de debate y los centros de difusión.

      Dentro de esta actitud y plenitud cualitativa ¿Se exigirá mucho a los docentes? ¡Claro que no! Es la función vital y actual a cumplirse: la transformación. Donde ha de suprimirse la mediocridad y afloren la firme decisión y politización a riesgo de transgredir los códigos y cánones burgueses, sus costumbres y leyes, sus políticas educativas que, sin ninguna consideración surgen de los libros e informes extranjero y oficinas de sus representantes para mantener el estado de cosas y defender el presente sistema social injusto.

      Para contrarrestar esta injusta situación, el maestro constituye el factor fundamental, sólo así el tiempo será necesario, la vida tendrá un fin, las dificultades fáciles barridas y el maestro estará cumpliendo su auténtico rol. Sin olvidar jamás que, el maestro tiene el rol también de aprendiz.

      En el tipo de sociedad que vivimos, es importante y fundamental la politización del maestro y adquiera una actitud partidista, en el sentido de la mayor eficacia en el trabajo pedagógico a favor del pueblo, en el sentido del cambio de mentalidad y en el sentido del cambio social estructural, tarea que nunca debe dejarla pretextando el bajo salario.

      Estoy mirando las contorsiones de la mediocridad y los defensores del sistema gratuitos y pagados, concientes e inconscientes, cuando leen la palabra politización o cambio social estructural, su enfurecimiento, su tono y gesto burlón, porque estoy invadiendo sus intereses de clase. Lo mismo les sucede a los alienados globalizadores, que se creen modernos, que siempre han despreciado lo nuestro, lo nacional, la cultura andina y amazónica. Pero, que bien se hacen los nostálgicos por su tierra, cuando están en el extranjero.


VI

Asimismo, el maestro está en una encrucijada cuando se habla de política, realidad nacional, etc. Porque nos han hecho creer que la labor educativa debe estar alejada de estos tópicos, pese a ser el que transmite los “conocimientos” y el “pensamiento” de los “intelectuales” y “políticos” que los elaboran. Es decir quieren que se transmita lo que los que controlan el poder económico pretenden sea nuestra verdad al margen de nuestra opinión.

      Por otro lado, saben perfectamente que, de alguna forma los maestros son los guías precisos y prácticos (porque la TV y la calle nos han remplazado), por esta razón se nos prepara mal, se nos llena de palabrería inútil y con teorías falaces se nos acostumbra a una vida rutinaria y cómoda, siendo la universidad una de las grandes responsables de ello. A través de una caduca, hábil e hipócrita política educativa, nos mantienen prisioneros, primero a los maestros y como tal a millones de personas que dependen de nuestro trabajo. Ahí están las aulas como jaulas y las escuelajaulas.

      Los maestros debemos tener plena conciencia de esto, sin tardar un solo momento, hacer los esfuerzos necesarios para el rejuvenecimiento de nuestras ideas, porque así nos impone nuestra situación de excluidos. Todo lo que la burguesía señala que es caduco, para nosotros es nuevo, joven, lleno de vitalidad.

V

El maestro debe ser ante todo un hombre político, sabio en psicología, que tenga una función especial que no se lo ponga al cubierto, por el contrario debe ser un hombre completo. Ya deben pasar los días en que nos ponen al margen de la vida y la lucha social política. No se puede ser un simple maestro. Salir y sacar a los estudiantes de las jaulas y escuelajaulas y, mostrarles el mundo y la sociedad, tal cual son.

      El papel enorme de los maestros debe ser rescatado en la práctica y éste, reitero, no debe justificar su inoperancia e indiferencia a la exigua remuneración, porque, hay maestros con una existencia patética tan indiferente. Son tan indiferentes, que son indiferentes hasta de su propia indiferencia. Es una verdad tan evidente, como que mañana es otro día.

      La baja remuneración no debe cerrar las puertas de nuestro cerebro, debe servir más bien para una explosión espiritual y convertirse en realidad viva, en lucha ardiente, en voluntad resuelta contra la postergación y el autoritarismo teórico y práctico de los que ostentan el poder. Un maestro de este temple vale por varios maestros, quien sabe por cientos.

      Es curioso señalar que algunos docentes, pese a comprender  y vivir su propia situación, se impone muchas veces a sí mismo, una astenia política, quedando un individualismo montarás por sobre su buen nombre y el buen ejemplo que desea significar. Basta de ser “Prudentes fingidos y falsos virtuosos” como señala categóricamente José Saramago en su hermosa novela “Ensayo sobre la ceguera”.

      Entonces, queda totalmente descartado, que cuando hablamos de política, pueda significar una fuerza ambiciosa a la que se entregan determinadas personas en busca de satisfacer intereses personales mezquinos, que algunas llegan al extremo hasta de equivocarse en su juramento (“Juro por la plata” dijo una vez un congresista electo). Esta vulgaridad política es lo que descartamos. No la política como ciencia y como ciencia debe ser ordenada, creadora, humanista, real, honesta y evidente y sobre todo revolucionaria, como señala Mariátegui.

VI

El maestro debe ser un político que hace educación, un hombre que piensa más allá de sus propias reivindicaciones, con una concepción más sana de la política, que, cuando participa desarrolle pedagogía política.

      El maestro es el elemento social político por excelencia. Ojalá ya empiece a sentir y actuar con sed de transformación de este orden injusto. Y, se una y organice con aquellos que piensan lo mismo.

      Ser un buen maestro significa inconformidad con nuestras verdades y, por sobre todas las cosas, ser un buen maestro significa educar para la transformación del orden injusto que nos toca vivir. Esta debe ser nuestra verdad. No importa los sinsabores que nos traiga. Un maestro no sólo es queja, es transformación.