miércoles, 20 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIV


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIV
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es




3.10. TRANSFORMAR EL GREMIO SINDICAL EN UN FACTOR PEDAGÓGICO, IDEOLÓGICO, POLÍTICO Y REIVINDICATIVO A FAVOR DE LOS MAESTROS Y EL PUEBLO, EN FUNCIÓN DEL CAMBIO SOCIAL ESTRUCTURAL



El cuadro histórico económico y social actual, y la experiencia sindical general, nos demuestran que, así como la educación y la condición del maestro no cambian sustancialmente si no cambian las estructuras económico-sociales que los determinan; así también la educación transformadora no puede quedar abordada integralmente, sino ocupan un lugar importante los gremios sindicales y en particular el de los maestros: El SUTEP, tanto en su composición social, ideológica y política, como su fuerza interna impulsora y práctica de sus integrantes.

      En el caso particular del magisterio peruano, el 100% somos de origen obrero, campesino y  pequeña burguesía empobrecida (empleocracia). Pero, por condición misma de profesionales pequeñoburgueses, el 80% adoptamos la actitud y la ideología y política de esta clase social*. Y,  por la situación del bajo salario, somos lanzados a los brazos de la extrema pobreza.

      Hasta hace poco,  casi el 95% de maestros, por lo menos por inscripción, pertenecemos al SUTEP, distinguidos básicamente hasta por cinco características que son las siguientes:

      1.- Un sector considerable de conservadores, tanto en su práctica pedagógica y en su pensamiento ideológico y político. “Ni chicha ni limonada”.
      2.- Otro pequeño grupo, militantes en partidos políticos, tanto de derecha y de izquierda, siendo el sector activo y dominante el de izquierda.
      3.- Los “innovadores” funcionales del sistema, el apoliticismo y el neutrismo. Trabajan y trabajan, no quieren perder horas, “eso es robar al Estado” dicen serios y enfáticos. Algunos paran buscando su “ascenso” a algún carguito y para ello son muy condescendientes con los políticos de turno y cuando lo logran, hasta te desconocen. No es porque el poder los cambie, sino que, no han tenido la oportunidad de mostrar sus verdaderas entrañas y, el cargo es su gran oportunidad. ¡Ojo! ¡Cuidado! Hágase una introspección seria, UD. Puede ser potencialmente uno de ellos. Vea si tiene las características descritas líneas arriba. Peor si está fuera del SUTEP.
      4.- Los que optamos por una posición equilibrada y progresista sobre todo, buscando que la práctica sindical y política, vaya en concordancia con el trabajo renovador pedagógico. Firme posición de combate contra el sistema, tanto sindical como pedagógicamente, en función del cambio social estructural. Es erróneo y perjudicial separar lo sindical de lo pedagógico.
     5.- Los políticamente sectarios y dogmáticos, dispuestos a todo por el control y hegemonía de su gremio, porque le saben sacar todos los beneficios personales y de grupo posibles. Muy alejados de una práctica pedagógica coherente, prefieren siempre la licencia sindical. Confunden generalmente el sindicato con su partido, distorsionando el frente. Son gremialistas y sindicaleros. Muy diferente a ser sindicalista.

       En sus 46 años de vida sindical que tiene el SUTEP, se ha impulsado solo 3 (tres) congresos pedagógicos (1974-2001 y 2010), que han caído en el olvido porque no tuvieron implicancias aplicativas prácticas. Esto se complejiza aún más porque, en esa cantidad de años las luchas no han podido mejorar casi nada nuestro salario, y lo poco que se ha podido conseguir, el elevado costo de vida los ha pulverizado. Sin embargo, sin el SUTEP estaríamos peor. Desde 1972, año de creación del SUTEP hasta la actualidad, según analistas serios como IPP (Sigfredo Chiroque Chunga), nuestro poder adquisitivo  ha disminuido más del 50%, lo que quiere decir que, si los maestros, antes podían hacerle aguantar a su magro salario, por lo menos una semana, en la actualidad ni un solo día, porque lo tienen anexado a sus préstamos. Salvando honrosas excepciones, los maestros hace tiempo que no recibimos un salario completo.

      Precisamente, los problemas descritos, han arrastrado serios inconvenientes y confusión institucional al interior del SUTEP. Las grandes masas de maestros optan por relegarse de los eventos, de las decisiones, de las propuestas y de su oportunidad incluso de participación como candidatos a dirigentes; quedando sólo un pequeño sector que participa  ante la indiferencia de los más. “El SUTEP no me sirve para nada” dicen y repiten equivocadamente. Confundiendo la institución con la práctica de sus dirigentes hegemónicos y eternos.

      Ahora bien, todo organismo, sea el tipo que sea, tiene tres componentes básicos de funcionamiento que interactúan y se condicionan, si uno de ellos falla, la organización afronta los problemas que de ello derivan. Estos tres componentes básicos son: Conciencia, Organización y dirección. En el caso particular del SUTEP están funcionando de la siguiente manera:

      1.- Conciencia.- Los maestros siempre han demostrado un gran espíritu de lucha combativa, son creativos y valientes, sobre todo las mujeres. Su elevada conciencia y convicción les impulsa incluso a arriesgar su propia vida. Sean militantes del Sutep o no. Aunque actualmente esa combatividad ha bajado.

      2.- Organización.- El SUTEP ha demostrado ser un poderoso organismo de nuevo tipo, una institución de ejemplo gremial, ningún gobierno de turno le ha podido liquidar ni dividir. Ha sobrevivido hasta en los peores momentos.

      3.- Dirección.-  Una sola tendencia ha hegemonizado su dirección desde el nacimiento del SUTEP,   no están de acuerdo con elecciones universales a todo nivel; que es el espíritu democrático más genuino o por lo menos más participativo. Si somos honestos ¿Por qué temer una elección universal gremial? Donde los maestros puedan elegir al candidato de su preferencia. Hay mecanismos e instituciones democráticas que pueden ayudar. Sin embargo, ello no sucede, ocasionando que actualmente las Bases Regionales se rebelen y realicen sus luchas, dejando a un lado a sus dirigentes nacionales, a quienes les consideran oportunistas, traidores y pro patronales.

      Entonces, si los maestros desean que su gremio sindical se transforme en factor esencial democrático y contribuya con la pedagogía transformadora, tienen que aprender a distinguir cuál de los tres componentes básicos está fallando y entablar decididamente la lucha para corregirlo. –Actualmente falla dirección- Tampoco olvidar que el SUTEP es la institución, que es muy diferente a decir dirigentes. En el sistema que vivimos es una necesidad contar con un gremio sindical poderoso y con dirigentes honestos y transparentes. Es fundamental por ello utilizarlo correctamente.

      Por gusto José Carlos Mariátegui no habría dicho que:

“De todas las victorias humanas les toca a los maestros, en gran parte el mérito. De todas las derrotas humanas les toca en cambio en gran parte, la responsabilidad”

   

 

* La pequeña burguesía, es una clase intermedia. Aspira al ascenso individual, es individualista, muy egoísta. Siembra dispersión y división dentro de la clase trabajadora. Cuando adquieren la ideología del proletariado, se suman al sindicalismo clasista y a la revolución, pero su corazón sigue siendo capitalista; si logran un cargo burocrático, manifiestan sus dos caras: adulan al patrón cuando están frente a él y le critican a escondidas para quedar bien con los trabajadores.


viernes, 15 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIII


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XIII
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es





3.9. TRANSFORMAR EL ROL PASIVO DEL MAESTRO EN UNO MÁS ACTIVO, PROTAGÓNICO Y CRÍTICO EN FUNCIÓN DEL CAMBIO SOCIAL ESTRUCTURAL.



I

Honrando las excepciones, los docentes hemos perdido la fuerza y el espíritu para el cambio transformador si alguna vez lo hemos tenido. No basta desearlo, hay que ponerlo en práctica. El docente debe ser leal consigo mismo y trabajar como debe ser. Debe asumir un compromiso personal, superando el recelo uno del otro, que hace que un docente sea enemigo del otro. La primera lucha fundamental que debemos emprender los docentes es la lucha cruenta contra uno mismo e imponernos una conciencia educativa científica y colectiva. Significando ello, la necesidad de participar en la acción transformadora, fortaleciendo siempre al colectivo. Es una búsqueda constante de abstraer la realidad y actuar sobre ella para transformarla, dando y adquiriendo; porque, la educación  se adquiere y se da. Al igual que la conciencia de clase. Así nos transformamos en maestros. Cualquiera no es maestro.


II

El maestro de acuerdo al desarrollo histórico social concreto, debe ser el primer nacionalista, en el sentido de lo nacional, abrigar en sus profundidades y en sus actos, un gran espíritu nacional, traducido en una pasión inextinguible por nuestra cultura andina y amazónica en todos sus legados, y a la vez debe ser un internacionalista lúcido, capaz de engarzar lo nuestro con el mundo, sobre todo con el avance de la ciencia y la tecnología de la comunicación y la información y el pensamiento de transformación social. A la par que respeta las leyes, deber ser libre y autónomo, sin libertad y autonomía no hay desarrollo, sino sumisión y sujeción.

      La cultura andina y amazónica debe conjugarse con el aprendizaje del quechua en todos los niveles. Todo maestro debe saber quechua. Y, para ello debe facilitársele todas las herramientas y metodologías del caso, principalmente actitudes que le induzcan a desarrollar y fortalecer nuestra diversidad cultural, etnias, lenguas, costumbres y tradiciones de nuestros orígenes, con una potente educación bilingüe.

      Para ello necesita desarrollar y fortalecer su pensamiento científico, caminar la ruta de la dialéctica, ser un auténtico político que hace educación y democracia. Desarrollando estrategias, metodologías y contenidos que forje en los estudiantes las mismas características.

III

La sociedad peruana y el mundo nos imponen un reto: Saber interpretarla, entenderla para transformarla. Las instituciones educativas y la familia son los principales medios para ello, construyendo los núcleos organizadores, los centros de debate y los centros de difusión.

      Dentro de esta actitud y plenitud cualitativa ¿Se exigirá mucho a los docentes? ¡Claro que no! Es la función vital y actual a cumplirse: la transformación. Donde ha de suprimirse la mediocridad y afloren la firme decisión y politización a riesgo de transgredir los códigos y cánones burgueses, sus costumbres y leyes, sus políticas educativas que, sin ninguna consideración surgen de los libros e informes extranjero y oficinas de sus representantes para mantener el estado de cosas y defender el presente sistema social injusto.

      Para contrarrestar esta injusta situación, el maestro constituye el factor fundamental, sólo así el tiempo será necesario, la vida tendrá un fin, las dificultades fáciles barridas y el maestro estará cumpliendo su auténtico rol. Sin olvidar jamás que, el maestro tiene el rol también de aprendiz.

      En el tipo de sociedad que vivimos, es importante y fundamental la politización del maestro y adquiera una actitud partidista, en el sentido de la mayor eficacia en el trabajo pedagógico a favor del pueblo, en el sentido del cambio de mentalidad y en el sentido del cambio social estructural, tarea que nunca debe dejarla pretextando el bajo salario.

      Estoy mirando las contorsiones de la mediocridad y los defensores del sistema gratuitos y pagados, concientes e inconscientes, cuando leen la palabra politización o cambio social estructural, su enfurecimiento, su tono y gesto burlón, porque estoy invadiendo sus intereses de clase. Lo mismo les sucede a los alienados globalizadores, que se creen modernos, que siempre han despreciado lo nuestro, lo nacional, la cultura andina y amazónica. Pero, que bien se hacen los nostálgicos por su tierra, cuando están en el extranjero.


VI

Asimismo, el maestro está en una encrucijada cuando se habla de política, realidad nacional, etc. Porque nos han hecho creer que la labor educativa debe estar alejada de estos tópicos, pese a ser el que transmite los “conocimientos” y el “pensamiento” de los “intelectuales” y “políticos” que los elaboran. Es decir quieren que se transmita lo que los que controlan el poder económico pretenden sea nuestra verdad al margen de nuestra opinión.

      Por otro lado, saben perfectamente que, de alguna forma los maestros son los guías precisos y prácticos (porque la TV y la calle nos han remplazado), por esta razón se nos prepara mal, se nos llena de palabrería inútil y con teorías falaces se nos acostumbra a una vida rutinaria y cómoda, siendo la universidad una de las grandes responsables de ello. A través de una caduca, hábil e hipócrita política educativa, nos mantienen prisioneros, primero a los maestros y como tal a millones de personas que dependen de nuestro trabajo. Ahí están las aulas como jaulas y las escuelajaulas.

      Los maestros debemos tener plena conciencia de esto, sin tardar un solo momento, hacer los esfuerzos necesarios para el rejuvenecimiento de nuestras ideas, porque así nos impone nuestra situación de excluidos. Todo lo que la burguesía señala que es caduco, para nosotros es nuevo, joven, lleno de vitalidad.

V

El maestro debe ser ante todo un hombre político, sabio en psicología, que tenga una función especial que no se lo ponga al cubierto, por el contrario debe ser un hombre completo. Ya deben pasar los días en que nos ponen al margen de la vida y la lucha social política. No se puede ser un simple maestro. Salir y sacar a los estudiantes de las jaulas y escuelajaulas y, mostrarles el mundo y la sociedad, tal cual son.

      El papel enorme de los maestros debe ser rescatado en la práctica y éste, reitero, no debe justificar su inoperancia e indiferencia a la exigua remuneración, porque, hay maestros con una existencia patética tan indiferente. Son tan indiferentes, que son indiferentes hasta de su propia indiferencia. Es una verdad tan evidente, como que mañana es otro día.

      La baja remuneración no debe cerrar las puertas de nuestro cerebro, debe servir más bien para una explosión espiritual y convertirse en realidad viva, en lucha ardiente, en voluntad resuelta contra la postergación y el autoritarismo teórico y práctico de los que ostentan el poder. Un maestro de este temple vale por varios maestros, quien sabe por cientos.

      Es curioso señalar que algunos docentes, pese a comprender  y vivir su propia situación, se impone muchas veces a sí mismo, una astenia política, quedando un individualismo montarás por sobre su buen nombre y el buen ejemplo que desea significar. Basta de ser “Prudentes fingidos y falsos virtuosos” como señala categóricamente José Saramago en su hermosa novela “Ensayo sobre la ceguera”.

      Entonces, queda totalmente descartado, que cuando hablamos de política, pueda significar una fuerza ambiciosa a la que se entregan determinadas personas en busca de satisfacer intereses personales mezquinos, que algunas llegan al extremo hasta de equivocarse en su juramento (“Juro por la plata” dijo una vez un congresista electo). Esta vulgaridad política es lo que descartamos. No la política como ciencia y como ciencia debe ser ordenada, creadora, humanista, real, honesta y evidente y sobre todo revolucionaria, como señala Mariátegui.

VI

El maestro debe ser un político que hace educación, un hombre que piensa más allá de sus propias reivindicaciones, con una concepción más sana de la política, que, cuando participa desarrolle pedagogía política.

      El maestro es el elemento social político por excelencia. Ojalá ya empiece a sentir y actuar con sed de transformación de este orden injusto. Y, se una y organice con aquellos que piensan lo mismo.

      Ser un buen maestro significa inconformidad con nuestras verdades y, por sobre todas las cosas, ser un buen maestro significa educar para la transformación del orden injusto que nos toca vivir. Esta debe ser nuestra verdad. No importa los sinsabores que nos traiga. Un maestro no sólo es queja, es transformación.


viernes, 8 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XII


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN Parte XII
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es




3.7. TRANSFORMAR NUESTRAS FORMAS ABSTRACTAS DE PENSAR, ACTUAR Y TRABAJAR, EN MÉTODOS Y TÉCNICAS QUE DESARROLLEN NUESTRA CAPACIDAD DE ABSTRACCION.

Capacidad de abstracción es muy diferente a pensar abstractamente: La primera nos conduce a la eficacia de captar la realidad en toda su dimensión, llegando lo más próximo posible a la verdad, brindándonos teoría y práctica bien definidas. Pensar abstractamente es divagar, estar fuera de la realidad, pero creer que se está con ella. La abstracción adquiere valor cuando se concreta. Es la educación actualmente, sin camino definido y con fines y objetivos totalmente abstractos que no se concretan. La educación en el Perú es una torta de plástico bien decorada.

      La ruta dialéctica es la que con más exactitud nos aproxima a la verdad, a comprender y transformar la realidad. Está en nuestras manos emplear esta metodología.

      La dialéctica es una íntima interacción de pensamiento y acción. Nos enseña la aplicación práctica de lo que vamos conociendo. Un ser humano no es completo si no practica lo que sabe. Es también como una torta de plástico bien decorada.

      La dialéctica nos ayuda a encarar el saber para practicar y transformar, luego volver a saber en una etapa superior y volver a practicar y transformar y así indefinidamente en gradiente de subida, otras veces en espiral donde hay necesidad de volver al principio pero en condiciones diferentes y de avanzada, porque el devenir no retrocede, va siempre adelante. Nosotros somos los que nos quedamos en el conocimiento, pero no en el tiempo.

      Primero partimos de concebir la naturaleza humana como proceso histórico social, exaltando su capacidad de evolución y transformación, capaz de adoptar nuevas conductas positivas, nuevas formas de trabajar, desechando formas de pensar invariables, que han dado en culpar a la naturaleza humana de los males que aquejan nuestra sociedad.

      Las personas cambiamos constantemente, para bien o para mal. Es absolutamente falso decir por ejemplo: “Esos ya no cambian”; “es su naturaleza”; “nació así”; “los adultos tienen su mentalidad ya no van a cambiar”; “Así soy yo”; “Así es mi carácter, nadie me va a cambiar”, etc. Sólo son estribillos como muletillas para justificar conductas inapropiadas. Parecen verdades, pero es puro dogmatismo. Nada permanece invariable, las cosas no han sido siempre como son ahora, los hombres tampoco, las sociedades tampoco y en el futuro serán diferentes. Sólo hay que tener la voluntad resuelta  de cambiar para bien, claro que a los adultos nos es un poco más difícil. Acaso UD. no ha dicho o pensado alguna vez “Jamás hubiera pensado que era capaz de hacer esto” o también refiriéndose a otras personas.

      El proceso de evolución mental y orgánica del ser humano a través de los millones de años de existencia; los trabajos que realizaron antes y realizan ahora; el inmenso avance científico tecnológico, nos demuestran que el organismo es capaz de modificarse y cambiar en inteligencia y conducta; a más cultura y ciencia somos más inteligentes, la privación cultural nos estanca y dogmatiza. Lo genético frente a estos hechos se convierte en un mito, porque también se modifica. Lo que pasa es que la clase social que controla el mundo, nos crea bloqueadores mentales que no nos permite flexibilizarnos, abrir nuestro organismo e interactuar con nuestros pares (clase social) y la realidad. Nos han hecho creer que nacemos así y así vamos a morir; siendo uno de los principales bloqueándote, la religión, porque, “dios decide sobre nosotros”. Este bloqueador es fundamental para la burguesía, porque no nos permite exponer nuestro organismo a los estímulos positivos y mediadores para el cambio, en este caso de nuestras estructuras mentales. Nuestra sinergia es lentificada, pero si, orientada hacia la adaptación y defensa de lo establecido.

      En ese sentido, para que nuestros cambios sean efectivos y positivos, hay que aprender primero  de nuevo a mirar las cosas, empezar de nuevo, de cero como se dice.

      Según la dialéctica y a través de Vygotsky: Una actividad de aprendizaje para que sea significativa, los niños o personas en su conjunto deben desenvolver su mundo real o vivir su mundo real y objetivo. Esto les ayuda a resolver sus inquietudes problemas y necesidades y les proyecta hacia adelante, sin muchos tropiezos.

     
3.8. TRANSFORMAR LA TRANSMISIÓN  IDEOLÓGICA ADAPTATIVA Y DE VALORES ABASTRACTOS ALIENANTES DE LOS TEXTOS DE LECTURA EN  IDEOLOGÍA CREATIVA Y CRÍTICA TRANSFORMADORA


Todo libro o texto de lectura sin excepción,  transmiten indefectiblemente un contenido ideológico determinado: O de transformación o de adaptación al sistema. Sea cual fuere su contenido o especialidad. Ni el esfuerzo supremo nos puede alejar de esta verdad axiomática; ni la apariencia; ni lo que parece ser. Ni el acto hipócrita de afirmar su neutralidad les salva de ser trasmisores ideológicos. Porque el mismo acto de negar el no compromiso ideológico tiene una fuerte dosis de contenido ideológico.

      Algunas lecturas están cargadas sutilmente y otras sin descaro, de una fuerte dosis de mensajes ideológicos, para justificar nuestra forma de sociedad y de vida o moldearnos y adaptarnos al sistema. Hay que considerar que adaptarse no significa progreso. El progreso empieza cuando se entra en conflicto o contradicción con uno mismo y la realidad para transformarla en algo superior y mejor. Adaptar es una forma sutil de conformidad.

      Identificar a donde nos conduce tal o cual texto de lectura, es la mejor forma de relacionarnos con los mismos:

Si es para defender el sistema: En los textos sólo hay alabanzas y admiración de lo existente. Claro que hay cosas que son admirables.
Si es para adaptarnos: En los textos se nota una aparente neutralidad. No se mete con nadie ni con nada. No olvides que adaptarse significa conformarse. Al final, esta conducta apoya el sistema.
Si es para transformar: En los textos encontrarás verdades y críticas constructivas y salidas de mejoramiento.

En ese sentido, es necesario que se comprenda que, la única manera para que un ser humano se incorpore, o de forma crítica, creativa y transformadora a la sociedad, o de manera pasiva y adaptativa, está determinado por su forma de conocer. Acto que le dará  una determinada forma de pensar y actuar.

      Pero, es tanta la sutilidad que a veces no nos damos cuenta. Por ejemplo, en el libro de Comunicación Integral  de 1º de secundaria, distribuido por el gobierno aprista (2009), en la página 49, nos encontramos con el texto “El fabricante de deudas” (fragmento), en primera fila nos: “Un gusto burgués europeo ha elegido cortinas, alfombras, cuadros, adornos, todo ostentoso pero de calidad”. Con un solo párrafo, se refuerza el buen gusto burgués. Indudablemente una educación ideología y política a favor de una clase.

      Luego en la página 73:”Por las azoteas”, señala: “que despierta la codicia del progreso” (…) “gracias a valerosas conquistas”. Aquí de manera abierta se alaba la invasión sangrienta española.

En el texto actual “Historia, Geografía y Economía” 3° secundaria–Editorial Santillana- ya no se le llama “conquista”, sino “integración económica de nuevos países” (Pág. 35) y, en la Pág. 37, se define al capitalismo como “el sistema económico que da prioridad a la acumulación infinita de capital que (…) si eres capitalista eres recompensado y enriquecido”. Es decir, un sistema inofensivo.

      En fin, esto se da casi en todos los libros de consulta escolar (Pronto les haremos llegar un análisis de los textos más representativos que recorren actualmente las aulas escolares). La lista es innumerable de imágenes, contenidos incorrectos –como el caso del docente que denunció contenidos incorrectos y fue despedido del colegio donde laboraba- y hechos que inducen a la defensa del sistema, alienan nuestra conciencia y deforman nuestra personalidad, tanto de nosotros como individuos, como de nuestra patria como nación en referencia a su identidad nacional y el desprecio a nuestra cultura.

Por eso vamos a ver tantos y tantos jóvenes y niños avergonzándose de su música, sus bailes, sus costumbres; pero, eso sí, ponles música extranjera, ahí mismo empiezan a tararear y bailar como poseídos. Imagine amigo lector si esto es a nivel de gobierno que se supone que debe velar por todos por igual, qué será por la propia empresa privada.

      Proponer una actitud y conducta transformadora es no enseñar por enseñar. Todos los contenidos, imágenes y hechos que vamos a transmitir a través de los textos de lectura, deben ser debidamente analizados y explicados a los estudiantes de sus implicancias en nuestra vida. Buscar siempre el lado positivo, motivador y esperanzador por una sociedad mejor.


viernes, 1 de junio de 2018

PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN PARTE XI


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN. Parte XI
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                       Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                odesi12@yahoo.es


3.5. TRANSFORMAR LA CULTURA Y EL ARTE EN GENERAL, EN PODEROSOS MÉTODOS DE EDUCACIÓN CIENTÍFICA EN FUNCIÓN DE UNA SOCIEDAD MEJOR.

La literatura, la música, la poesía, el teatro, el cuento popular, la cultura, en fin, el arte en general, actualmente están reducidos al “gusto” y la “estética” de los que controlan el poder económico; siendo lo mayoritario, sometidos al papel de instrumentos de alienación de nuestros niños y jóvenes, con moldes y contenidos ajenos a nuestra realidad y del mundo andino y amazónico. Con honrosas excepciones.

      Las escuelas y colegios, hoy instituciones educativas, están llenas de alienación y dominación cultural extranjera, muy alejadas de la búsqueda del “mejoramiento de la calidad de la educación” que pregonan buscar. Tanto las públicas y privadas, principalmente privadas, son adornados con imágenes de Disney, princesas, osos, picapiedras, Simpson y más del 50% del desarrollo de sus programas del calendario cívico escolar es acompañado de música extranjera. La música andina es abucheada por algunos escolares.

            Por otro lado, nuestro pueblo no sale todavía de su ensotanamiento que le mantiene en el fatalismo, el pesimismo, los prejuicios y la resignación. Siendo la inmensa mayoría que se dejan llevar por una ínfima minoría que controla todo. Por eso su arte progresista, su cultura popular, solamente lo llevan a círculos cerrados de amigos o simpatizantes, en fechas y lugares mayormente exclusivos y alquilados del centro de la capital; lejos muy lejos de las fábricas, las comunidades rurales, los asentamientos humanos y las organizaciones de masas.

      ¿Cómo es posible que siendo peruanos, despreciemos lo peruano? ¿Cómo es posible que utilicemos el arte y la cultura y estúpidamente las instituciones educativas para alienar a nuestros niños y jóvenes?

      Es hora que el arte y la cultura, la literatura y el teatro se pongan al servicio de la forja de una educación transformadora. Arte que sin perder su belleza y buen gusto, tenga un alto contenido educativo para sensibilizar, desarrollar el sentimiento peruano y la conciencia a favor de una Sociedad mejor.

Que el artista sienta el regocijo de ser el medio que revienta las manos que maltratan las voces destinadas a la vida justa y equilibrada.

      La música y la poesía deben volver a cantar la vida de nuestro pueblo, sus alegrías y tristezas, sus limitaciones y debilidades; y sobre todo la forma y el anuncio de cómo salir de la situación en que se encuentra.

      El teatro y también el cuento popular teatralizado o dramatizado como se le quiera llamar; deben mostrarnos el gran mar de nuestro pueblo agitado, deben ir a lo más profundo y pintar y mostrar el sistema injusto que vivimos y también pintar y mostrar la nueva Sociedad que en lucha permanente y de toda la vida debemos conquistar. Mostrar donde residen nuestras verdaderas debilidades que no nos permiten llevar una lucha digna por una mejor  humanidad.

      Hacer que la literatura, la poesía, la música, la pintura, el cuento popular, el teatro y el arte en general se conviertan en poderosas fuerzas de sensibilización y educación que contribuyan a desmontar este sistema injusto y responsable de que millones y millones de seres humanos vivamos en la ignorancia y la indiferencia de lo que verdaderamente nos sucede.

      Expresar los sentimientos de nuestro pueblo: Siglos de servidumbre, abusos, hambre y miseria, enfermedades y muertes por causas curables que nos ocasiona el capitalismo, portadora de la exclusión y el sometimiento que deja que el resentimiento y el odio se acumulen como grandes montañas que muchas veces se derrumban sobre nosotros mismos. Expresar las causas y cómo salir de ellas.

      Nuestro arte y nuestra cultura no pueden seguir lanzando suspiros soñadores, impotentes, anodinos e inofensivos. Contener y superar la ofensiva ideológica reaccionaria de llamar anticuado, caduco, arcaico y pasado de moda a las nuevas ideas que luchan por una Sociedad mejor.

      Poner énfasis en el teatro y en los cuentos populares dramatizados, porque son formas expresivas fundamentales que nos permiten mostrar y apreciar el mundo de penurias y alegrías que envuelven a los personajes, y, nos permiten mostrar y apreciar más que en ningún otro las causas y las salidas a esa vida de penurias.     

      Si hablamos de la escuela: El lenguaje teatral, es un poderoso medio que posibilita y facilita la comunicación entre el maestro y sus estudiantes. Es la acción más completa que permite que el estudiante exprese corporal y emocionalmente todas sus convicciones e incentiva el fomento de su imaginación, creatividad, el mejoramiento de su lenguaje y la superación de todos sus prejuicios y temores, creándole poderosos antídotos en contra de las varias formas traumatizantes del cine y sobre todo de la TV que sólo contribuyen a distorsionar la realidad.

      Si el teatro o el cuento popular dramatizado, cumplen en su accionar una función liberadora, entonces se vuelven indispensables. No sólo para nuestros jóvenes estudiosos, sino también para nuestro pueblo.

3.6. TRANSFORMAR EL AUTORITARISMO LATENTE EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS EN INSTITUCIONES O ESCUELAS DE DEMOCRACIA

En los centros de estudios, los alumnos están sujetos al profesor, éste al Director, quien a su vez está sujetado por la UGEL (actuales Unidades de Gestión Educativa Local) quien muestra sujeción al Ministerio de Educación, éste al gobierno de turno y el gobierno por los que tienen el poder económico y éstos por el gran capital financiero especulativo internacional y finalmente domina con pleno autoritarismo “don dinero”, “don capital” (Que exageradamente ambicioso se vuelve capitalismo)

Pero, siempre subordinándose a lo político: Lo técnico se subordina a lo económico y éste a su vez a lo político. Esta es la democracia que ha instalado el capitalismo. Una democracia jerárquica, que se la ejerce de arriba hacia abajo, incluso cuando se va a elegir gobernantes, su forma es determinada desde arriba. Por esta razón nos alejan de lo político.

      Los términos “democráticos” lo deciden los que tienen el poder de “don dinero” Usando lo político como instrumento fundamental. ¿Por qué? Porque las estructuras (economía) de la sociedad han sido organizadas de esa manera y la superestructura (Política, educación, filosofía, religión, leyes etc.) se adecúan y se adaptan para defender este sistema social y, ante cualquier conflicto extremo, está el Estado como conciliador y las Fuerzas Armadas como soporte, brazo físico de contención y represión, con estructura más autoritaria aún.

      Se crea un hombre válido para todos los momentos, para todos los tiempos, incluso para todos los países (esclavo, siervo, proletario, al final de cuentas explotado). Se proclama solemnemente sus deberes y derechos; se exige el 100% del cumplimiento de los deberes y,  sus derechos, son simples declaraciones; mera retórica para la ocasión.

      Vale los dos motejos: “ese pobre hombre” o “ese hombre pobre”, no ha participado, no ha decidido. Sólo cada 5 años, con su voto, es obligado a elegir a alguien que le va a saquear sus impuestos, que después de ser su favorito, al final se convierte en su enemigo.

      En las instituciones educativas se reproduce este nivel de democracia, los maestros que son los “agentes fundamentales de la educación” no han intervenido en nada en los contenidos que enseñan y menos para elegir a sus autoridades y, si se les pide su participación, deben hacerlo “de acuerdo a las normas”, “de acuerdo a lo establecido”. Lo mismo que nada. ¿Puede ser eso democracia? De ninguna manera, la democracia no es votación ni imposición, es coprotagonización.

      Los maestros somos esclavos de lo que piensa una directiva, somos esclavos de la administración y las incompetentes autoridades que no pueden cualificar una norma. Estamos mediatizados por un mimetismo legal. La etiología no existe en nuestro trabajo. No sabemos de psicología, menos de eugenesia infantil. El ínclito maestro va desapareciendo.

      Nuestra democracia es una gran mentira que hace centenas de años se tiene como verdad.

      Como se puede llamar Estado democrático, a un Estado donde el Presidente de la República o un gobierno, no le importa cómo vive una familia con menos de un dólar diario. Cómo enseña y vive un maestro de a “china”. En este sistema, la democracia es una burda mentira. La democracia presente es antidemocrática porque censura todo aquello que no se alinea con sus objetivos. ¿Acaso la censura no es propia de los sistemas de gobierno autoritarios? ¡Claro que sí!

      La educación y un Estado para ser democráticos, deben ayudarnos a mejorar nuestras formas de vida: La democracia debe ser para el pueblo un conjunto de procesos participativos, a favor de una decisión, una ley, mejorar una norma o directiva y sobre todo y ante todo para una revocación de malas autoridades. Así debe ejercer su poder democrático el pueblo, optar por su propio destino teniendo garantía de protección y seguridad. El pueblo organizado debe ser su dirección ética. Lo demás es puro cuento.

      Los maestros tienen la gran responsabilidad de iniciar esta gran tarea, convirtiendo los centros de enseñanza y aprendizaje, en praxis de la democracia, en escuelas de democracia. Usa maestro tu imaginación y tu firmeza.                              

viernes, 25 de mayo de 2018

CRISIS DE LA EDUCACIÓN PARTE X


PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN. Parte X
-Crisis de la educación: causas y soluciones-
                                                                Por Carlos Villacorta Valles
                                                                       odesi12@yahoo.es






3.3. Transformar las instituciones educativas, de intelectualistas, en centros de enlace entre teoría y práctica y, desarrollar el carácter científico de la enseñanza y el aprendizaje

El problema fundamental de la educación es el conocimiento. Educación y conocimiento son un proceso único y unitario. Se conoce y se educa, se educa y se conoce; pero, para que haya efectividad educacional, el que aprende debe saber utilizar sus conocimientos y llevarlos a la práctica, es decir aplicarlos. No basta saber lo que  es bueno, sino y ante todo, nos debemos volver buenos.

      Paradójicamente somos científicos en nuestros razonamientos, pero medievales, feudales, escolásticos y clericales en la práctica. Buscar la coherencia entre nuestra teoría y nuestra práctica, debe ser la tarea prioritaria de las instituciones educativas y sobre todo en las universidades que cada vez investigan menos.

      Hasta estos momentos sólo es teoría, le falta la práctica. Y, si esto es así, sólo enseñamos juegos artificiales que brillan en el aire con multitud de colores y al llegar a tierra se diluyen. Lo teórico y lo práctico deben estar sólidamente unidos. Si es sólo práctico, no tenemos norte ni un camino trazado, entonces caminamos a ciegas. La valiosa unidad de teoría y práctica es la verdad, y la realidad del proceso de enseñanza y aprendizaje es la educación desenvolviendo la verdad y la realidad.

      La unión de teoría y práctica es un principio didáctico fundamental. Teoría que no haya sido comprobada por la práctica no tiene valor cognitivo. Entonces la práctica es fuente fundamental de la teoría: Práctica-teoría, nuevamente práctica y otra vez teoría; práctica-teoría-teoría-práctica; eh ahí el ciclo vital fundamental del conocimiento, siempre produciéndose en niveles superiores. Siempre la contradicción del conocer y el no conocer, el de practicar y conceptuar. De ahí que es importante que el maestro ponga a sus alumnos en forma permanente en contradicción de lo que sabe con situaciones donde tiene que aplicarlos, y, si son situaciones donde le sea difícil aplicarlos, de acuerdo al contexto donde vive y la realidad del país, mucho mejor; de tal forma que luche y descubra la aplicación de lo que conoce en situaciones nuevas y de esa práctica extraiga ideas nuevas, conceptos nuevos, después de haber reflejado profundamente esa realidad en su conciencia. Validamos entonces que la práctica es el inicio y el fin del conocimiento. Enseñar así es aproximarnos profundamente a la verdad, al conocimiento científico, al pensamiento científico.

      En el devenir, sólo el conocimiento científico, el pensamiento científico son factores de desarrollo y transformación, porque son validados por la práctica.

      Si la educación se ajusta a las leyes de la ciencia, y, sobre todo a nuestra realidad, entonces es fructífera, de lo contrario se da en el aire, es anticientífica.

      La regla fundamental entonces para desarrollar una enseñanza y aprendizaje científico es que: Lo cognitivo no debe estar en contra de la ciencia. Significa esto que, al estudiante se le debe mostrar siempre en forma real y objetiva la realidad. Desde educación inicial debe mostrarse las cosas tal como son. Pero ¿la fantasía?… ¡Cuidado! Una cosa es tener fantasía que es el grado superior de la imaginación para crear y producir y otra muy diferente es sugerirles cuestiones irracionales, por el supuesto de que son “chiquititos” como eso de que: “Los juguetes los trae Papá Noel”, “el duende te va a llevar”,  etc. Que son la degradación de la imaginación y su correspondiente anulación científica.

      Un buen ejemplo de enseñanza y aprendizaje científica sería lo siguiente: Generalmente se enseña los números en la pizarra o en el papelote, entonces se conjugan momentos para que el niño los aprenda de memoria. Pero, qué pasa si se les muestra y se utiliza objetos visibles, tangibles y que se relacionan con la cantidad que se desea  enseñar. Ello es una representación científica de que el número existe como símbolo porque existe la cantidad de objetos en el mundo real. La interiorización es mucho más profunda. La fantasía del símbolo numérico se vuelve real. Aprovechamos su fantasía, su imaginación para hacer ciencia. Es lo que se llama, tratar correctamente la fantasía.

      Es fundamental no temer a la verdad, la verdad es científica. Si buscamos enseñar siempre la realidad o en base a la realidad, estamos liberando a la verdad que todavía nos duele porque estamos generalmente en contra de ella sin darnos cuenta.

      El peor error de los gobernantes de un país, es seguir planteando los cambios educativos de acuerdo a los cambios mundiales. Su visión, fines y objetivos por tanto no le van a corresponder, los cuales nacen precisamente después de un exhaustivo análisis y síntesis del respectivo país o sociedad que queremos cambiar. Porque, pretender cambiar nuestro país pensando en otro es absurdo. Incluso comprobamos que, lo que en nuestro país es novedad o presente en los “desarrollados” ya es pasado.

      Los cambios mundiales son referentes para el cambio pero no determinan. Son nuestros problemas y necesidades que deben proponernos las propuestas de cambiar. Eso es darle un carácter científico a nuestro sistema educativo. “Renovar” leyes y normas educativas con los clichés de los cambios mundiales no significa absolutamente nada. Sólo más alienación. Las leyes, normas y decretos no resuelven nada por sí solas.

3.4. Transformar este mundo artificial de valores en experiencias prácticas liberadoras

“Sembremos valores” es la respuesta a la “crisis de valores” que se habla en demasía actualmente en nuestro país. Pero ¿Qué son en realidad los valores? No parece existir una respuesta concreta. La más cercana podría ser que, son nuestras creencias, comportamientos, principios y cualidades traducidas a la práctica por una conducta moral-ética, producto del razonamiento del bien y el mal que nos brinda la realidad.

      Si esto es así, los valores forman parte de la ideología y, como tal forman parte de la superestructura social que tienen como base la estructura que es lo económico y, por tanto también pertenecen a la política. Quiere decir que los valores son un problema ideológico y político, que responden a un modo de ser de la sociedad en un momento histórico concreto determinado y, como consecuencia, los valores son manejados también por los que controlan el poder económico. La TV es el principal instrumento.

      Por ejemplo, los valores de la sociedad tawantinsuyana, fueron de trabajo comunitario, de ayuda mutua y solidaridad. La clase dominante inca no mataba de hambre a su pueblo, menos a sus niños y ancianos. Siempre recibían de acuerdo a sus necesidades y quien sabe de acuerdo a su capacidad. Es decir la vida humana en el Tawantinsuyo tenía un sentido de protección, seguridad y preservación.

      La invasión genocida de los españoles, fracturó estas expresiones valorativas genuinas, imponiendo nuevas formas de vida y valores extraños al Tawantinsuyo como: La ambición, el individualismo, el egoísmo, la irrespetuosidad, la deslealtad, el desprecio a la vida humana, las injusticias, la desigualdad, la exclusión, la malicia y la curiosidad morbosa; dando inicio a la crisis de valores y sobre todo al incumplimiento de los valores por parte de la casta virreinal que se instauró en el poder.

     Posteriormente, la independencia y la República, sólo afinan esta crisis de incumplimiento de valores, porque no resuelven el problema del país y de la sociedad que está basada sólo en conseguir dinero olvidándose de lo humano.

      El capitalismo que desarrollan con la independencia, subyugada totalmente al capital privado internacional, primero inglés, ahora estadounidense, nunca ha valorado al ser humano más que al dinero y su ambición desmedida.

      Nos hacen vivir un cuadro falso de la realidad, entre la mentira y las medias verdades. Los gobiernos de turno  que los representan, se encargan de poner los ejemplos en carne propia. Se llenan la boca de valores y promesas y son los primeros en no cumplirlos.

      Entonces, el problema no está en la falta de valores, sino en el tipo de valores que implementa el capitalismo y, la famosa “crisis de valores” no es más que el cuestionamiento a esos valores que hacen peligrar sus ganancias y buena vida a costa de los demás.

      Por tanto, lo que se descompone y se pudre es el capitalismo, dando paso a ese hedor repugnante de antivalores, por su propia incompetencia de cumplir los propios valores que pregonan, quedando como un eco mentiroso que sale del fondo del abismo negro de su ambición, eso de que “Estamos construyendo la democracia”. Falsos virtuosos al decir de Saramago.

      Los principales valores que el ser humano debe cumplir son: Investigador, solidario y comunitario. Los demás interactúan con lo señalado. Por ejemplo, el investigador tiene que ser puntual, responsable, creativo; el solidario tiene que ser bondadoso, humilde, generoso, franco y leal; el comunitario tiene que abrigar en su corazón el respeto, el amor, contra el individualismo y el egoísmo, tiene que ser trabajador y apegado al trabajo colectivo, aspirando siempre el bien para todos.